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Estados Unidos no impuso un bloqueo petrolero a Cuba, que sufre en cambio una mala gestión económica, afirmó este martes el secretario de Estado, Marco Rubio.
«No hay un bloqueo petrolero sobre Cuba de por sí», afirmó el jefe de la diplomacia estadounidense en rueda de prensa en la Casa Blanca, en víspera de un viaje al Vaticano, donde espera abordar temas sobre América Latina con el papa León XIV.
Cuba estaba «acostumbrada» a petróleo gratis de Venezuela
«Cuba estaba acostumbraba a recibir petróleo gratis de Venezuela. Y tomaban el 60% de ese petróleo y lo revendían a cambio de divisas», aseguró.
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«El único bloqueo que ha sucedido es que los venezolanos han decidido (…) que no van a regalar más petróleo, y menos a un régimen fallido», añadió.
Trump designó a la isla como «amenaza extraordinaria»
El presidente Donald Trump promulgó el 29 de enero un decreto presidencial que estipula que el régimen comunista cubano constituye una «amenaza extraordinaria» y en virtud de ello anunció aranceles extraordinarios a todo aquel país que quiera vender petróleo o derivados a la isla, exangüe tras años de crisis económica.
Para aplicar esa política sancionadora, la fuerza naval estadounidense en el Caribe desplegó una flotilla que ha disuadido a países como México seguir enviando petróleo a la isla.
Estados Unidos permitió sin embargo el paso de un petrolero ruso. Trump aseguró que ese suministro era puntual, y la semana pasada reforzó las sanciones contra el régimen.
«Su modelo económico no funciona, y la gente que está al cargo no puede solucionarlo», aseguró Rubio a los periodistas.
El fin del suministro de crudo venezolano, tras la deposición del líder chavista Nicolás Maduro, supuso una estocada más a la isla, donde los cortes de electricidad son constantes y prolongados.
Cuba acusa a Washington de mantener una política de acoso sin precedentes desde poco después de la Revolución de 1959.
De orígenes cubanos, el secretario de Estado tiene un interés personal en la política sobre la isla desde su época de senador, y el propio Trump ha asegurado que lo ve capaz de asumir las riendas del país situado a poco más de 150 km de las costas de Florida.

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Hablará de Cuba con el papa
«Lo único peor que un comunista es un comunista incompetente», declaró Rubio.
Con el Vaticano, a donde llegará el jueves, «nos encantaría hablar del tema de Cuba», aseveró.
«Entregamos a Cuba seis millones de dólares en ayuda humanitaria, pero obviamente no nos dejan distribuirla, así que la distribuimos a través de la Iglesia», recordó.
«Nos gustaría hacer más, pero el régimen tiene que autorizarlo», explicó.
Tanto Washington como La Habana han reconocido que mantienen contactos políticos, pero ambos países difieren sobre el alcance de esas negociaciones.
Cuba «Sería un avispero» para invasión de EE. UU.
El representante de Cuba ante la ONU, Ernesto Soberón, dijo el lunes que la isla está abierta al diálogo con Estados Unidos pero advirtió que defenderán su soberanía frente a las amenazas de intervención del presidente, Donald Trump, y el posible aumento de la presencia militar estadounidense en el Caribe.
Preguntado en Fox News sobre las declaraciones de Trump, quien afirmó el viernes que «tomará el control» de Cuba «casi de inmediato» y podría desplazar el portaaviones USS Abraham Lincoln a aguas caribeñas, Soberón respondió que la frase «darse por vencido» no «forma parte del diccionario del pueblo cubano».
«En el diccionario cubano se encuentran palabras como resiliencia, resistencia, defensa de la soberanía y defensa de nuestra independencia», agregó durante una breve entrevista en inglés al canal preferido del presidente estadounidense.
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Comunistas desafiantes
Ante una potencial llegada del portaaviones de la Armada estadounidense a las costas cubanas y el aumento en la presión para lograr un cambio en la isla -sumida en una de sus peores crisis económicas y humanitarias -, el diplomático cubano repitió el discurso desafiante de La Habana.
Según Soberón, el masivo desfile por el Día del Trabajo el viernes pasado sirvió para demostrar «la disposición a dialogar con Estados Unidos» pero también «el firme compromiso con la defensa de la soberanía e independencia» de la isla.
Un día después de las amenazas de Donald Trump, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, reiteró la negativa del Gobierno del presidente Miguel Díaz-Canel a incluir la negociación de posibles reformas políticas y económicas en el diálogo que mantiene con Washington.
«Cuba sería una trampa mortal»
«No discutiremos jamás con EE. UU. los asuntos que competen solo a la soberanía, a la independencia y a la libre determinación de los cubanos», aseguró Rodríguez este sábado, cuando llamó a Trump a no subestimar la respuesta popular en caso de un posible ataque: «Cuba sería un avispero. Cuba sería una trampa mortal», aseguró.
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El viernes pasado, la Administración republicana también redobló las sanciones contra la isla, en medidas que apuntan a los pilares de la economía cubana, especialmente los sectores de energía, defensa, minería y servicios financieros.
Washington mantiene desde enero pasado un bloqueo del petróleo sobre Cuba, mientras que Trump y funcionarios de su Gabinete han mencionado en varias ocasiones la necesidad de un cambio de régimen en la isla.