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Sujetos armados y encapuchados asesinaron a un guarda de seguridad y huyeron con su escopeta, dejando una nueva arma en manos de los criminales, informaron medios oficialistas.
El hecho ocurrió alrededor de las 3:30 de la madrugada en las instalaciones de la empresa Pinturas Lanco, ubicada en el kilómetro 36 de la carretera Tipitapa–Masaya. La víctima fue identificada como Rolando Javier Muñoz Vanegas, de entre 47 y 49 años, originario del barrio Monimbó, en Masaya.
Según información preliminar, los atacantes llegaron directamente hasta el puesto de trabajo del vigilante y le dispararon en el pecho, provocándole la muerte. Tras cometer el crimen, los delincuentes lo despojaron de su escopeta y escaparon por un callejón aledaño que conecta con un predio baldío.
El asesinato no solo ha causado consternación entre familiares y conocidos de la víctima, sino que también causa alarma por el destino del arma robada, que ahora podría ser utilizada en otros hechos delictivos.

Buscan a los asesinos y el arma
Según plataformas de noticias locales, equipos policiales de Masaya, Tipitapa y Managua desplegaron operativos en la zona para tratar de ubicar a los responsables, quienes hasta el momento permanecen prófugos.
Medios locales confirmaron que Muñoz Vanegas residía en Monimbó y que su vela se realizará la noche de este viernes frente al Centro de Desarrollo Infantil de ese barrio indígena. Rolando Javier es recordado como un hombre trabajador y comprometido con sus labores.
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Los comentarios de usuarios en redes sociales lamentan que este tipo de hechos violentos ocurran. «No es posible, Masaya ya no es tranquilo, allí llegaron solo a buscar el arma», comentó Esther Ruiz, reaccionando al hecho. «Salió a ganarse la vida solo para que lo mataran, seguro se resistió, no vale la pena, menos con las condiciones en que trabajan los guardas de seguridad», lamentó otro usuario.
Trabajadores de vigilancia interna o de empresas privadas enfrentan estos riesgos. La Policía no ha dado a conocer avances de las investigaciones.