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Las comunidades eclesiales en León no tienen permitido continuar con la evangelización de casa en casa, así lo alertó la abogada e investigadora Martha Patricia Molina, autora de los informes Nicaragua: una Iglesia perseguida.
“Los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo prohíben Misiones Pastorales en la Diócesis de León, donde se celebra este 2026 el Año Eclesiológico. El 24 de enero de 2026 iban a salir las misiones casa a casa a predicar el Evangelio, la palabra de Dios, pero el permiso fue denegado”, denunció Molina.
Según la investigadora, los primeros laicos que evangelizaron el pasado sábado lograron visitar viviendas, pero la actividad programada para el siguiente fin de semana fue tajantemente prohibida.
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“Hagan sus cosas adentro”, fue la orden que recibió el clero de la Diócesis de León, que también abarca Chinandega.
“La Policía prohibió las misiones que estaban programadas para el próximo fin de semana e instó a todos a quedarse en sus parroquias sin salir a predicar la palabra, lo que convierte en un fracaso la actividad porque el espíritu de la misma era llevar la Palabra de Dios casa a casa”, denunció Molina a través de su cuenta en X.
Procesiones están prohibidas
Molina explicó que ya es conocido que todas las procesiones están prohibidas. “Como es algo que ya viene realizándose desde años anteriores, los policías llegan a recordarle al párroco o al obispo que no hay autorización”, señaló.
Recordó que una de las primeras actividades que fue confinada al interior de los templos fue la procesión de Santa María Madre de Dios, en Managua, que se celebraba cada 1 de enero y que ya desapareció.
Previo a los 500 años de la Diócesis de León, el obispo Sácrates René Sándigo dispuso que este año se celebrara el Año Eclesiológico. Dentro de las actividades estaban las peregrinaciones y misiones pastorales. El plan consistía en celebrar la Eucaristía y luego salir de puerta en puerta a predicar el Evangelio.
“El espíritu de esta actividad es que el Evangelio vaya de casa en casa, no que se quede encerrado en la iglesia. Hay gente que no va al templo, por eso se sale a tocar las puertas. Cada vez la represión es mayor y más dirigida a estas actividades pastorales”, advirtió.
“Yo no me extrañaría que un día de estos doña Rosario amanezca con paranoia y mande a clausurar todas las parroquias”, alertó Molina.
Mientras se reprime al clero y a los fieles y se prohíben las evangelizaciones, la dictadura permite actividades ajenas al culto.
“Ayer se ordenó abrir las puertas del templo de Nuestra Señora de La Merced y estuvieron hasta la madrugada celebrando e ingiriendo licor. Permiten eso, pero no que la Iglesia salga a pregonar el Evangelio”, criticó la abogada Molina.
Open Doors: religiosos silenciados
Mientras que Open Doors, organización internacional dedicada a apoyar a los cristianos perseguidos en el mundo, denunció en su informe de 2026 que los cristianos en Nicaragua están siendo cada vez más silenciados bajo la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
En el informe World Watch List 2026, Nicaragua aparece en el puesto 32 entre los 50 países donde los cristianos sufren mayor persecución por causa de su fe.
La Base de Datos Cristiana Mundial señala que el 75.3 % de los nicaragüenses se identifican como católicos, pese a ello el régimen persigue, encierra y exilia a sus pastores.
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Durante la crisis política de 2018, líderes católicos participaron como mediadores en el diálogo nacional, pero se retiraron en marzo de 2019 ante las continuas violaciones a los derechos humanos y la negativa del régimen a negociar de buena fe.
“Desde entonces, la Iglesia ha sido tratada como enemiga del Estado por su autoridad moral y su disposición a denunciar la injusticia”, señala el informe. Líderes y comunidades religiosas han enfrentado encarcelamientos, exilio, confiscaciones de bienes y despojo de la nacionalidad.
Casos emblemáticos incluyen al obispo Rolando Álvarez, condenado a más de 26 años de prisión y posteriormente expulsado del país. Pastores evangélicos también han sido encarcelados, así como órdenes religiosas femeninas dedicadas a la educación y al trabajo humanitario.
Se intensifica la intimidación
Open Doors advierte que, aunque la represión es ahora menos visible, la intimidación es más intensa. “La apariencia de calma oculta un control basado en el miedo y la censura”, señala el informe.
Las principales zonas con mayor número de incidentes son: Bluefields, Chinandega, Estelí, Granada, Jinotega, León, Masaya, Managua, Matagalpa y Rivas.
Molina concluyó que el miedo y el pánico se han instalado en la Iglesia, cada vez los religiosos denuncian menos.
“Los sacerdotes y laicos están vigilados permanentemente. Hay asedio incluso a monaguillos menores de edad. Muchos ya no se atreven a denunciar porque saben que la dictadura es capaz de encarcelarlos, exiliarlos o incluso matarlos”, agrega.
“Estamos entre los países que persiguen gravemente la libertad religiosa. En América destacan Cuba y Nicaragua”, concluyó Molina.