El pajarito cantor de Brooklyn

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“De repente entró un pajarito, chiquitito, y me dio tres vueltas acá arriba… se paró en una viga de madera y empezó a silbar, un silbido bonito. Yo me le quedé viendo y también le silbé”. Fueron las palabras que un día de abril del 2013 dijo el criminal y derrocado dictador de Venezuela, Nicolás Maduro Moros.

Hoy Maduro, detenido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn en Nueva York, Estados Unidos, no tiene pájaro que le silbe o hable, muy por el contrario, las destrezas de haber aprendido a silbar que aprendió con ese pajarito le tocará ahora implementar y cantar a las autoridades norteamericanas como un buen pajarito ruiseñor.

Estados Unidos corroborará y atará cabos sueltos en cuanto al narcotráfico y terrorismo de Estado contra el pueblo venezolano que la dictadura chavista ha desarrollado.

Washington desea ahora avanzar en obtener otro tipo de información que solo Nicolás Maduro puede ofrecer y, que le daría a Estados Unidos puntuales detalles de operaciones que son amenaza a la seguridad nacional y con ello, incrementar el abanico de opciones y ventajas en el ámbito internacional.

El sistema judicial norteamericano, como el de muchos países alrededor del mundo, es benevolente y ofrece alternativas de reducción de penas y hasta de ingresar a programas de testigos cuando el reo facilita y proporciona información sustancial, puntual y veraz que Estados Unidos no posee.

Esta es la siguiente fase en el juicio contra Maduro y su esposa. Detrás del juicio contra narcotráfico, vendrán las averiguaciones, a lo cual Maduro accederá y ampliamente cooperará, sobre: los movimientos de tráfico de oro; de personas; financiamiento político y compra de voluntades políticas dentro y fuera de Venezuela; detalle de nombres, reuniones, conversaciones y acuerdos con operadores políticos internacionales; beneficiarios específicos sobre ilegales transacciones petroleras; detalle de cuentas bancarias personales y del círculo chavista y toda aquella persona involucrada en la estrategia de expansión y protección del chavismo; mecanismos de transferencia y/o lavado de activos y personas y empresas involucradas tanto dentro como fuera de Venezuela; personas involucradas y ubicación de caletas de dólares; detalle sobre ultrasecretos acuerdos militares con naciones enemigas de Estados Unidos y sus estrategias para socavar la sociedad y estructuras políticas y económicas de Estados Unidos; el detalle de la red de terroristas asentados en las Américas y sus planes de penetración y ataques, los países que encubiertamente están vinculados e involucrados con dichas organizaciones y el nombre de las personas de esos Estados que directamente autorizan y participan con dichos grupos; en fin, un extenso rosario de información que brindará a Estados Unidos una privilegiada posición de negociación internacional, pero que servirán también para acabar con líderes de algunas naciones que son un estorbo para los propósitos de Washington y amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.

En tal sentido, la dictadura sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo y todo el conjunto de su régimen dinástico compartido con sus hijos, entra en una fase de alta peligrosidad que ni la rebelión popular del 2018 les ocasionó.

Se comenta sobre negociaciones diplomáticas que Washington y Managua han iniciado. Ante los acontecimientos de captura y juicio contra Maduro, en definitiva el tablero ha cambiado radicalmente y, considerando el concierto lírico que Maduro ofrecerá, con muy alta probabilidad, las conversaciones iniciadas entre las partes entren en un punto de suspensión indefinido en tanto Estados Unidos logra recabar mayores detalles sobre los vínculos directos de Daniel Ortega, su esposa, familia y allegados en las operaciones de narcotráfico, de terrorismo y contra la seguridad nacional de Estados Unidos.

Ellos saben que saldrán salpicados, pero también les quedó más que clara la evidencia de que no habrá ninguna potencia aliada que los proteja, que están a su libre albedrío, solitarios en el concierto de las naciones, pero su soberbia tiránica, su distorsión mental de la realidad y la inexistencia de una mística política, irremediablemente los traicionará.

Se olvidan también que aquellos a los que ellos consideran fieles e incorruptibles subordinados, son solo resultado del establecimiento de un régimen de prebendas y terror, quienes antes de perder sus riquezas y estatus social y, para salvaguardar su pellejo y el de sus familias, indudablemente abandonarán el barco del régimen y más temprano que tarde, se pondrán a la disposición de Washington para entregar en bandeja de oro a los dictadores.

Paradójicamente, el pajarito cantor de Brooklyn, que durante décadas fue el principal aliado, sustento económico y político de su régimen en Latinoamérica, hoy se convierte en el principal causante de la inminente debacle y final de la dictadura sandinista de Nicaragua.

El autor es exiliado político y coordinador general de Liberales Nicaragua. Excandidato liberal a alcalde de Managua, exconcejal y exdiputado liberal.

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