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La captura del dictador venezolano Nicolás Maduro y su posterior traslado a Estados Unidos, tras una operación militar ejecutada el 3 de enero, podría provocar el debilitamiento de otras dictaduras del continente, como la de Cuba, y especialmente la de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Ellos perdieron a uno de sus principales aliados y respaldo político. Esto ocurrirá aunque no provoque efectos directos inmediatos sobre la política de estos dos países, y sin importar que el chavismo siga gobernando.
Según analistas consultados por LA PRENSA, aunque la cúpula chavista continúe al frente de Venezuela, las fisuras que podrían originarse en el régimen venezolano sin Maduro, harán que los Ortega Murillo ya no cuenten con ese aliado.
«Respecto a los aliados de Maduro, como Daniel Ortega y Miguel Díaz Canel, sin duda habrá repercusiones. Cuba, Nicaragua y otros aliados han contado históricamente con el respaldo político y económico de Venezuela, aunque ese apoyo se había reducido debido a la crisis venezolana, especialmente en el caso cubano, que atraviesa una situación extremadamente crítica», dijo la politóloga costarricense Cecilia Cortés.
Aunque el régimen de Cuba fue uno de los primeros en reaccionar, el mismo 3 de enero, a la captura de Maduro, el régimen de los Ortega Murillo fue uno de los últimos. Lo hizo casi 14 horas después y a través de un comunicado escueto, en el que no arremetió contra Estados Unidos.

Aliados no son suficientes
El politólogo estadounidense Evan Ellis analiza con cautela si la captura de Maduro generará un impacto inmediato y directo en Nicaragua y Cuba. Sin embargo, señala que la operación en Venezuela demuestra que el apoyo de Rusia y China en materia de seguridad para la dictadura venezolana fue prácticamente irrelevante, algo que, a su criterio, podría generar temores en los Ortega Murillo.
«También resulta relevante que los sistemas de defensa aérea rusos, así como las promesas de apoyo de Rusia y China, estuvieron ausentes o resultaron irrelevantes en la protección de Nicolás Maduro. Incluso existe la especulación de que, por conveniencia propia, los servicios de inteligencia cubanos pudieron haber permitido que los acontecimientos se desarrollaran como lo hicieron, lo cual tendría cierto sentido», dijo Ellis.
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Caída de Nicolás Maduro podría beneficiar a Ortega
A consideración del analista y economista Daniel Suchar, el eventual debilitamiento del régimen chavista a raíz de la captura de Maduro, podría abrir una ventana de beneficios para el régimen de los Ortega Murillo, que buscaría reforzar su alianza con China, Rusia e Irán, ante la pérdida de uno de sus principales aliados en Latinoamérica.
«Lo que podría estarse configurando es una fractura en las tensiones geopolíticas entre China, Rusia, Irán y Estados Unidos, fracturas que incluso podrían derivar en un fortalecimiento de los vínculos con Nicaragua. En términos generales, lo que podría observarse es un fortalecimiento del eje político que se conformó hace algunos años, con Venezuela como actor central, y con otras potencias como Irán, Rusia y China actuando, entre comillas, como salvavidas del régimen nicaragüense», señaló Suchar.
No obstante, Suchar advierte que mientras la cúpula chavista continúe en el poder, pese a la captura de Maduro, podría mantenerse una relación limitada de apoyo con la dictadura Ortega Murillo. Añadió que en Venezuela existe una estructura de poder consolidada durante los últimos 26 años que sigue vigente. Dentro de esa estructura permanecen figuras relevantes del régimen, como Diosdado Cabello, Vladimir Padrino López, así como los hermanos Jorge Rodríguez y Delcy Rodríguez, quien el 3 de enero fue ratificada como presidenta interina por el Tribunal Supremo de Justicia.

Riesgos estratégicos
Ellis señala que el régimen Ortega Murillo tiene menor relevancia para Estados Unidos que Venezuela, por lo que no considera probable la ejecución de acciones similares en Nicaragua. Esto se debe a que Nicaragua no es señalada al mismo nivel que Maduro, quien fue declarado por Estados Unidos como jefe del Cartel de los Soles.
«Sin embargo, Nicaragua sí se perfila como un posible foco de atención debido a su papel como anfitrión de actividades militares rusas, su cooperación militar con China y sus proyectos de infraestructura estratégica, como el aeropuerto Punta Huete y las instalaciones portuarias en Puerto Corinto, que podrían representar riesgos estratégicos para Estados Unidos en un escenario de conflicto», dijo Ellis.
Según el analista, este tipo de infraestructura estratégica bajo la influencia de dictaduras extrahemisféricas coincide con los patrones de amenaza descritos en la estrategia de seguridad hemisférica de Estados Unidos. La presencia militar rusa, la influencia china en puertos y aeropuertos, así como los proyectos de doble uso, colocan a Nicaragua dentro del radar estratégico estadounidense.
«Sin afirmar que Nicaragua o Cuba sean los próximos objetivos, es claro que estas dinámicas han incrementado el nivel de atención sobre ambos países debido a actividades que impactan negativamente los intereses de Estados Unidos», dijo Ellis.
En ese sentido, Cortés añadió que el presidente Donald Trump está dispuesto a hacer lo que considere necesario para defender sus intereses geopolíticos y económicos. A pesar de haberse comprometido a no involucrarse en guerras prolongadas, ya demostró que está dispuesto incluso a gobernar o “construir” naciones, según lo anunció públicamente.
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¿El chavismo se puede recomponer sin Maduro?
Según la politóloga Cecilia Cortés, aún es muy prematuro prever si el chavismo podría recomponerse sin su máximo líder, aunque advierte que el sistema está diseñado para ser dirigido por una sola persona y que los intereses de las figuras chavistas podrían generar fisuras.
De acuerdo con Cortés, por un lado están los hermanos; Delcy Rodríguez, a quien la Corte ha asignado asumir la presidencia interina conforme a la Constitución, y Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, quienes controlan importantes instituciones del Estado.
Por otro lado, según Cortés, se encuentra el poder real, representado por Vladimir Padrino López como cabeza de las Fuerzas Armadas y Diosdado Cabello, quienes controlan las armas. Finalmente, Tarek William Saab mantiene el control del sistema de justicia del régimen.
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«Cómo se muevan ahora estas piezas y qué pudo haber negociado Estados Unidos con cada uno de estos actores es algo que todavía no sabemos. Por eso es necesario observar el proceso con cautela. No puede descartarse un escenario en el que el chavismo intente recomponerse sin Maduro. Todo dependerá de su capacidad interna, aunque la captura de Maduro y la forma en que se ejecutó el operativo sugieren la posible existencia de fracturas dentro de la cúpula», dijo Cortés.
Además, señaló que las lealtades están atravesadas por intereses económicos y redes de corrupción, lo que podría reconfigurar el equilibrio de poder en un sistema diseñado, desde Hugo Chávez, para ser encabezado por una sola figura.
¿Oposición debe aprovechar el momento?
El opositor nicaragüense, Alfredo Gutiérrez, aseveró que, aunque no existen efectos inmediatos en Nicaragua tras la captura de Maduro, los Ortega Murillo observan que Trump puede hacer intervenciones militares «de forma quirúrgica».
Para Gutiérrez este es un momento oportuno para intensificar la presión contra la dictadura, pero sabiéndolo utilizar.
«Cuando digo que hay que saber aprovecharlo, me refiero a esperar el momento en que ‘cante el pájaro’, es decir, cuando Maduro comience a declarar ante la Fiscalía en Nueva York. No me sorprendería que a partir de estas revelaciones, Estados Unidos presente acusaciones formales por distintos crímenes contra Daniel Ortega, Rosario Murillo y su núcleo familiar. Esto no será inmediato; podría tomar uno, dos o hasta tres meses», dijo Gutiérrez.