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«Decía que su trabajo era lo más lindo», así recuerdan familiares a la doctora Helen Massiell Garay Sánchez, de 32 años, quien la mañana del pasado domingo 14 de diciembre fue encontrada sin vida dentro de un congelador en una tienda Dollar Tree, ubicada en el 968 SW 8th Street, en el área de la Pequeña Habana, en Miami, Estados Unidos.
Su muerte ha llenado de consternación, incluso a nivel internacional, y las redes sociales han explotado con mensajes de condolencias y tristeza por su lamentable desenlace.
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Según la Policía de Miami, la noche del sábado 13 de diciembre, la doctora entró a la tienda Dollar Tree, pero no realizó ninguna compra. En la cámara de seguridad del local se le ve cuando se dirige al área de almacenamiento donde no se permite el acceso de clientes, y presuntamente entró por su cuenta al congelador y permaneció allí durante toda la noche.

Nadie se percató de lo que había ocurrido hasta que, a primera hora del domingo, a eso de las 8:00 de la mañana, una empleada descubrió el cadáver de la doctora que yacía dentro. Hasta ahora las autoridades han descartado mano criminal o signos de forcejeo en su cuerpo que determinen si un tercero la obligó a meterse al congelador.
La pasión por su profesión
Un familiar dijo a LA PRENSA que Garay era una doctora muy querida y reconocida en su natal municipio de El Viejo, en el departamento de Chinandega. Se caracterizó siempre por ser una excelente profesional y madre de dos hijos, un varón y una niña. Se convirtió en el orgullo de todo un país al recibirse como la única anestesióloga especialista en Cardiopatías Congénitas de Nicaragua.
Desde muy joven conoció el amor. Cuando estudiaba secundaria conoció al que años más tarde se convirtió en el padre de sus hijos, el doctor Róger Munguía. Comenzaron el noviazgo desde el colegio.
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Ambos estudiaron Medicina en el Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-León) y al quinto año de la carrera, Garay salió embarazada y tuvo a su primera hija en 2014. Cada uno continuó estudiando hasta terminar el internado y el año de servicio social en el Hospital Dr. Mauricio Abdalah, de Chinandega. Es aquí cuando nace su segundo hijo.
A pesar de formar una familia con él, nunca descuidó su sueños de especializarse en Anestesiología. La especialidad la estudió en la UNAN-León y fue contratada en el Hospital de Chinandega, pero nunca dejó de soñar con atender a niños y brindar alegría a las familias nicaragüenses.
Es por ello que en octubre de 2023, Garay viajó a Guatemala para realizar unas pasantías y descubrió su pasión por la especialidad en Cardiopatía Congénita. «Siempre le gustó hacer intercambio para aprender en otros países y en Guatemala fue que encontró su pasión», señaló el familiar.

La doctora sacrificó el tiempo con su familia y empezó a estudiar la especialidad en Guatemala, y solo regresaba a Nicaragua cada tres meses para visitar a sus hijos. Al cabo de un año de estudio, logró concluir y recibirse como la única anestesióloga en Cardiopatía Congénita de Nicaragua.
Sus cirugías fueron un éxito
Desde su llegada al país para mejorar la atención especializada en el Hospital Infantil Manuel de Jesús Rivera «La Mascota», en Managua, la doctora llenó de esperanza y sanación a innumerables niños y familias.
Según un médico cercano a Garay, el Hospital La Mascota reportaba altos índices de muertes de niños que entraban a cirugía de corazón abierto, tras la valoración de un anestesista general, pero con la asistencia de Garay más del 90 % de las cirugías eran un éxito. «Las probabilidades de muertes eran altas y los niños terminaban en la UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) y muchos morían, pero ya con ella era muy distinto», manifestó.
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Garay se caracterizó siempre por su humanismo y profesionalismo al atender a cada paciente y su familia. Con su empatía lograba que sus pacientes confiaran en su trabajo. Ella decía constantemente que lo más «bonito» de su trabajo era escuchar a los niños cuando le repetían: «No sentí nada, doctora».
«Siempre se llevaba bien con los niños. En sus valoraciones preanestésicas trataba de darle ánimos a los familiares, las mamás y a los mismo niños diciéndoles que no iban a sentir el dolor, que estuvieran tranquilos, e incluso les daba sus peluches», recordó el médico.
Piden ayuda para su repatriación
El amor y la entrega de esta doctora quedaba reflejado en cada sonrisa de aquellos niños que salían salvos de cada cirugía. Ahora la familia de Garay está solicitando ayuda para lograr costear los gastos para la repatriación de su cadáver a Nicaragua y darle cristiana sepultura en su natal El Viejo, donde sus hijos y esposo puedan despedirla.
«Estamos en eso del proceso legal y el dinero para traerla de regreso», indicó el familiar de la doctora.

A través de una campaña de recaudación en GoFundMe, familiares y amigos iniciaron una colecta para cubrir los costos de repatriación, transporte y servicios funerarios en Nicaragua que suman 20 mil dólares. Si usted desea colaborar con esta familia puede hacerlo a través del siguiente enlace: GoFundMe.
La familia recordó que «cualquier contribución, sin importar la cantidad, ayudará a honrar su vida y legado». «El mayor deseo de su familia es llevarla de regreso a Nicaragua para que reciba un funeral y descanso final apropiados, rodeada de sus seres queridos», se lee en la página de GoFundMe.
Hasta el momento, la Policía de Miami no ha informado a la familia cómo va la investigación y las causas de muerte de la médica.
Amiga la recuerda
Andrea Tamara Campos, amiga de Garay, confirmó en sus redes sociales que la doctora se encontraba de paseo en Miami visitando a su padre, uno de sus planes más esperados del año, y que tenía pensado regresar a Nicaragua el pasado 15 de diciembre.
«El último día que la vi fue el 29 de noviembre en un viaje muy lindo que hicimos a León», escribió Campos. «Ella estaba muy feliz porque iba a Miami a ver a su papá».
La última vez que se escribieron por Whatsapp fue el 9 de diciembre, después de esa plática solo conoció que había sido encontrada sin vida.
Campos compartió un video de una entrevista informal que le hizo a su amiga en noviembre. «Soy la única anestesióloga especialista en Cardiopatía Congénita del país, eso obviamente me enorgullece pero sobre todo me llena de mucho amor y mucha paz porque puedo ayudar a muchos niños», expresó Garay.
Su amiga confirmó en el video que Campos en un mes realizó al menos 18 cirugías a niños y niñas. «Hay una lista enorme de más de 100 niños que están esperando su cirugía de corazón abierto y no podían hacerlo porque no tenían una anestesióloga especialista en Cardiopatía Congénita», manifestó en ese momento.