Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
El accidentado escrutinio de las elecciones presidenciales de Honduras está por concluir, con una ligera ventaja del conservador Nasry Asfura, favorito de Donald Trump, aunque el ganador solo será proclamado cuando finalice la revisión de miles de actas con inconsistencias.
El presentador de televisión Salvador Nasralla, del derechista Partido Liberal (PL), denunció este lunes un «robo» a favor de Asfura, lo que complicaría el reconocimiento del empresario como sucesor de la presidenta izquierdista Xiomara Castro.
Con alegatos de fraude, el partido oficialista de izquierda Libre, que quedó en un lejano tercer lugar, pidió el domingo la nulidad de las elecciones.
Por ello, de resultar ganador Asfura, del Partido Nacional (PN), su gobernabilidad se avizora compleja, pues tendrá que enfrentar además una mayoría adversa en el Congreso conformada por liberales e izquierdistas.
Lea además: El caso JOH, aliado de Ortega e indultado por Trump
«Esto es un robo», escribió Nasralla en X, al denunciar una manipulación del sistema informático que, según él, colapsó una vez más este lunes cuando ingresaban datos que supuestamente lo favorecían.
Con casi el 99% de las actas contabilizadas, Asfura, empresario de la construcción de 67 años, sumaba 40,53% de los votos frente a 39,16% de Nasralla, de acuerdo con el escrutinio, que se ha visto interrumpido varias veces por problemas técnicos, según el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Nasralla dice que obtuvo 20% más que su rival nacionalista
Aun cuando el conteo de las elecciones del 30 de noviembre está por terminar, faltan revisar 2.749 actas de votación con «inconsistencias», equivalentes al 14,5% del total de las válidas, sin que el CNE haya informado a cuántos sufragios corresponden y cuándo concluiría ese proceso.
El CNE tiene plazo hasta el 30 de diciembre para declarar un ganador.
Nasralla, de 72 años, aseguró que su partido obtuvo 20% más de votos que el de Asfura, por lo que exigió un «conteo voto por voto» de los documentos que a su juicio muestran un «patrón de fraude donde no se usó el (reconocimiento) biométrico y escribieron las actas a su antojo».
Según sus estimaciones, hay 505.000 votos «en litigio».
Lea también: Tres días después, Honduras reactiva el escrutinio y Asfura mantiene la ventaja
Asfura, por su parte, se ha mostrado seguro de su victoria y ha limitado al mínimo las intervenciones públicas desde la jornada electoral.
EE.UU.: «No hay ninguna evidencia creíble» para anular elecciones
El gobierno de Trump, que se involucró de lleno en la elección en su tramo final, aseguró este lunes que los comicios fueron íntegros y «no hay ninguna evidencia creíble» para que sean anulados.
«La voluntad del pueblo hondureño fue un repudio a la gestión del gobierno por parte del partido Libre», declaró bajo anonimato un portavoz del Departamento de Estado a la AFP.
«Las elecciones fueron monitoreadas de cerca por la OEA, la UE y observadores nacionales», recordó el vocero.
Al tiempo que respaldó a Asfura, Trump tildó de comunistas a Nasralla y a la aspirante izquierdista Rixi Moncada.
Pero el republicano, empeñado en consolidar un bloque de derechas en América Latina, fue más lejos al indultar al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández (2014-2022), quien lideró el partido de Asfura y purgaba una condena a 45 años de cárcel por narcotráfico en Estados Unidos.
Puede interesarle: Honduras en suspenso por lento conteo de votos y empate técnico, mientras suenan denuncias de fraude
Hernández quedó libre el pasado lunes.
Este lunes, el fiscal general de Honduras, Johel Zelaya, informó en X que pidió a Interpol «ejecutar una orden de captura internacional contra el expresidente» emitida en noviembre de 2023 por «delitos de lavado de activos y fraude».
Ana García, esposa de Hernández, dijo a la AFP que el exmandatario descarta regresar por ahora a Honduras porque teme por su vida.