Diáspora nicaragüense celebra por primera vez la tradicional Lavada de la Plata en Miami

La celebración se realizó en Miami y fue presidida por monseñor Rodrigo Urbina, desterrado de Nicaragua por el régimen de Daniel Ortega

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La comunidad nicaragüense radicada en el sur de la Florida, celebró por primera vez en el exilio la tradicional y conmemorativa Lavada de la Plata, un acto lleno de simbolismo y amor a la Virgen del Trono, Patrona de Chinandega. Durante la actividad se resaltó la religiosidad y el fervor mariano en el contexto de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de María. 

Monseñor Rodrigo Urbina, desterrado de Nicaragua por el régimen de Daniel Ortega, explicó que la actividad rememora la tradición mariana de Chinandega y rompe las fronteras patrias al realizarse por primera vez en el exterior.

«Al decir conmemorar o rememorar, para los que estamos lejos de la patria, equivale a querer unirnos con los hermanos que peregrinan en Nicaragua. Los que estamos fuera de Nicaragua no podemos celebrar esta ceremonia por distintas razones; económicas, políticas, sociales. Por eso, en este umbral de las celebraciones de la Purísima, hemos querido conmemorar este gesto, lavando, limpiando con un poco de algodón, algunos objetos de los que aquí tenemos, muy poquitos porque de lo que se trata es de hacer comunión y sobre todo limpiar el corazón», explicó el sacerdote. 

Acto de servicio a la Virgen

Ilustró que «este acto de servicio a La Virgen tiene» como cometido principal ponernos en comunión con Jesucristo, su hijo, con ella y con el prójimo. «¿Cuál sería un gesto maravilloso de lavar la plata? Lavar el corazón, acercarnos al sacramento de la confesión», exhortó a los asistentes.

Insistió en la unidad del pueblo a través de la fe en la Virgen María.  «Hacer un gesto de sacrificio hoy o mañana, día de la Gritería, es reconciliarnos con alguien que esté distanciado de nosotros. Tendiendo puentes de paz, de amor y reconciliación. Un gesto que duele pero que limpia el corazón. Este es el sentido original de este servicio y esta ceremonia», apuntó. 

La ceremonia de la Lavada de la Plata está compuesta por tres actos de simbolismo: la veneración a la Virgen, la bendición del agua, y tercero propiamente limpiar objetos sagrados que se ocupan para el culto sagrado. 

En la actividad que se celebró en el 12950 SW 6th St. Miami, Florida además de nicaragüenses radicados en la Florida que repartieron objetos religiosos a los asistentes, también participaron personas de otras nacionalidades.

Según los organizadores el objetivo de realizar este acto es contribuir a mantener el arraigo a la fe y tradición de venerar a María, llena de Gracia, en su limpia e Inmaculada Concepción de María, patrona de Nicaragua.

«Sin importar las distancias, el propósito es mantener viva una de las expresiones más representativas de la identidad mariana del pueblo nicaragüense», dijo uno de los organizadores de la celebración en la que se realizó el ritual simbólico de limpieza de las piezas de plata dedicadas a la Purísima, en un ambiente en el que predominaron los cantos, rezos y otras expresiones de fe que forman parte del patrimonio espiritual de Nicaragua.

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