El recién pasado domingo 2 de noviembre fue el Día Internacional para poner fin a la Impunidad en los Crímenes contra Periodistas. Esta celebración instituyó la Organización de Naciones Unidas (ONU) en 2013, para rendir un homenaje permanente a dos periodistas franceses que fueron asesinados en Mali, África, como una muestra cruel de la represión del derecho de la gente a informar y ser informada.
Al instituir esta conmemoración la ONU declaró que tiene el propósito de instar a todos los Estados miembros a “implementar medidas concretas para contrarrestar la actual cultura de impunidad” de los crímenes que se cometen contra los periodistas en diversas partes del mundo.
Pero dicha sea la verdad, son muy pocos los Estados miembros de la ONU que atienden este llamado. La gran mayoría no lo hace, algunos por desidia, pero muchos otros porque ellos mismos son represores de los periodistas e impiden o limitan la libertad de prensa. Se trata de gobernantes que hasta se lamentan de “no odiar suficiente a los periodistas”, como lo dijera públicamente el autoproclamado presidente “libertario” de Argentina, Javier Milei.
Con motivo de la celebración del Día Internacional para poner fin a la Impunidad en los Crímenes contra Periodistas, el recién pasado viernes 31 de octubre el organismo no gubernamental internacional defensor de la libertad de información, Reporteros sin Fronteras (RsF), divulgó una lista de los principales “depredadores de la prensa” en la que, por supuesto, incluye al dictador sandinista de Nicaragua, Daniel Ortega. Le hizo falta incluir a Rosario Murillo, la codictadora nicaragüense que precisamente es la encargada de la comunicación de la dictadura, o sea de la represión del periodismo y de los periodistas independientes.
La lista de los “depredadores de la prensa” es integrada por 34 jefes de Estado y de Gobierno, líderes religiosos sectarios y extremistas, milicias terroristas y organizaciones mafiosas o criminales. Y en ella figuran gobernantes indeseables como los presidentes, Vladímir Putin de Rusia, Xi Jinping de China, Alexander Lukashenko de Bielorrusia, Recep Tayyip Erdogan de Turquía, y los antes mencionados Javier Milei de Argentina y Daniel Ortega de Nicaragua. Pero también están en esa lista negra agrupaciones estrictamente criminales como el mexicano Cártel de Jalisco Nueva Generación.
Según RsF, todos los que aparecen en la lista de los 34 depredadores de prensa “tienen en común un odio compartido hacia la libertad de prensa. Sus armas difieren, pero sus objetivos convergen: silenciar las voces independientes y pisotear el derecho a la información. Asesinato, encarcelamiento, descrédito, propaganda, ejércitos de troles… todos estos son medios para imponer el silencio”, señala RsF.
El informe no lo dice, pero se conoce muy bien que Nicaragua es el país donde ha habido una depredación total de la prensa libre. Al extremo de que dentro del país no hay ningún medio de información no estatal que pueda informar libremente. Además, Nicaragua es el único país en el mundo donde no hay periódicos impresos.
No obstante, el periodismo independiente no deja de informar a los nicaragüenses, lo que hacemos desde el extranjero gracias a los recursos de la comunicación electrónica y la información a distancia.
Ahora bien, así como mencionamos y destacamos a los mayores depredadores de la prensa independiente, también debemos reconocer a los países donde más se respeta la libertad de prensa. Cuales son, según el mismo informe de RsF, Noruega en primer lugar, seguido de Dinamarca, Suecia, Estonia y Finlandia.