EE. UU. aumenta la presión y crece la tensión en Venezuela 

El presidente de Estados Unidos (EE. UU.), Donald Trump, confirmó que ha dado instrucciones para que la Central de Inteligencia Americana (CIA) ejecute operaciones letales en Venezuela, al mismo tiempo que anunció que las próximas acciones militares contra el narcotráfico ya no serán solo marítimas sino también en tierra. 

La información alarmó al extremo al usurpador de la Presidencia de la República de Venezuela, Nicolás Maduro, quien acudió al Consejo de Seguridad de la ONU en busca de protección y ayuda.  

Tales informaciones coincidieron con la noticia de que el presidente de EE. UU. autorizó que la transnacional petrolera Shell pueda negociar con la empresa estatal venezolana de petróleo, PDVSA, el desarrollo del proyecto denominado Dragón para explotar un rico yacimiento gasífero marino en aguas de Venezuela, cercanas a la frontera marítima con Trinidad y Tobago. 

Esta información desconcertó a algunos observadores, a quienes les parece que podría haber un doble juego de Trump con Venezuela. Que por una parte aparenta estar decidido a sacar del poder a Nicolás Maduro —a quien no reconoce como líder de un régimen político sino como cabecilla de un cártel del narcotráfico internacional—, y por otro lado autoriza hacer negocios con una empresa venezolana como es PDVSA, lo que sin duda va en beneficio de la dictadura. 

Sin embargo, viendo con serenidad el asunto no parece que hubiera tal doble juego. La autorización a la Shell para ejecutar el proyecto Dragón es para ayudar a Trinidad y Tobago, que necesita el abastecimiento de gas de manera apremiante. Fue por eso que el gobierno de Joe Biden autorizó la misma operación de la Shell, pero el presidente Trump revocó la licencia en abril pasado y si ahora la ha renovado es para ayudar a un país amigo, como es Trinidad y Tobago.  

Además, el permiso a la Shell no es para la explotación de petróleo, solo gas natural y en el proyecto Dragón. Y las condiciones del acuerdo establecen participación obligatoria de empresas estadounidenses, prohibición de pagos directos al actual Gobierno de Venezuela y un plazo de negociación hasta abril de 2026, sin garantía de ejecución automática.  

De manera que la segunda fase del operativo militar de EE. UU. contra el Cártel de los Soles que presuntamente encabeza Nicolás Maduro, o sea las operaciones militares en tierra, seguirá su curso. Y según algunos expertos, ha aumentado la probabilidad de que EE. UU. use la fuerza militar para desmantelar a dicha organización criminal, lo que equivaldría sacar a Maduro y sus secuaces del poder político en el que están enquistados. 

Hasta ahora la estrategia de Trump con Venezuela no ha producido el resultado más deseable, que es sacar a Maduro del poder y abrir el camino a una transición pacífica a la democracia. Pero es evidente que lo ha puesto en jaque y que poco a poco se están creando las condiciones para lograr el objetivo. 

Cabe mencionar que tal como reportó LA PRENSA este jueves 16 de octubre, el periódico estadounidense Miami Herald dio a conocer la información de que la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, habría ofrecido al presidente Trump, por intermediación de Catar, la formación de un gobierno de transición sin la participación de Nicolás  Maduro, quien se exiliaría en Turquía o en el mismo Catar. 

Tal gobierno de transición sería encabezado por la propia Delcy Rodríguez y el mayor general retirado Miguel Rodríguez Torres, exministro de Interior y Justicia, quien se encuentra exiliado en España. 

Es evidente que el escenario del poder político venezolano se está moviendo. Por supuesto que existe la posibilidad de que la dictadura de Venezuela sobreviva y se prolongue en el tiempo, como ha ocurrido con las de China, Corea del Norte y Cuba. Pero la presión de EE. UU. es tan fuerte y sostenida que también es posible un desenlace positivo, en el sentido de que Venezuela recupere la libertad y comience a reconstruir su democracia.  

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí