Boletos de conciertos y partidos de fútbol que se han desarrollado en Nicaragua en reventa en redes sociales. Fotos: Tomadas de redes sociales.

Revendedores acaparan boletos para cobrar más del doble

En Nicaragua hay un vacío legal que permite el auge del acaparamiento y reventa de boletos para conciertos y partidos

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El negocio informal de acaparamiento y reventa de boletos, que se ha vuelto una práctica común cada vez que en el país se realizan juegos de beisbol, futbol o conciertos con masiva concurrencia, sangra el bolsillo de los nicaragüenses sin que las autoridades hayan creado un instrumento legal que regule dicha práctica.

Una abogada nicaragüense, que prefirió conversar con LA PRENSA bajo anonimato, explicó que esta práctica, en el Código Penal de Nicaragua, no está regulada de manera específica, aunque existen instancias a las que los consumidores podrían recurrir, mencionando entre ellas a la Dirección General de Protección de los Derechos de las Personas Consumidoras o Usuarias (Diprodec), adscrita al Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific).

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“En el Código Penal no hay un artículo específico que regule esa actividad como delito o falta. Sin embargo, podría relacionarse con el agiotaje, que está en el artículo 268 del Código Penal, el cual establece que, en perjuicio de otro, se alce o baje el precio de mercadería, valores o tarifas en el mercado mediante negociaciones fingidas, noticias falsas o acaparamiento. Porque lo que hacen es acaparar y revender. No obstante, en concreto, un delito o falta específica para la venta de boletos no existe en Nicaragua”, explicó la abogada.

Agregó que algunas instancias, como las alcaldías —cuando los eventos se realizan en estadios administrados por municipalidades—, o los organizadores de eventos, podrían prohibir administrativamente la reventa de boletos. Sin embargo, muchos no lo hacen porque esto no afecta directamente sus ganancias.

“La gente también puede acercarse a Defensa del Consumidor, porque se les están violentando sus derechos como consumidores. Pero la verdad es que no constituye un delito específico; la figura que mencioné es la que se podría ajustar, aunque casi estoy segura de que no progresaría o sería complejo hacerlo progresar, porque no es específica sobre la acción de vender boletos al doble o triple del precio”, añadió la letrada.

Consumidores pueden quejarse ante Diprodec

Nicaragua, además de lo establecido en el Código Penal, cuenta con la Ley 842, Ley de Protección de los Derechos de las Personas Consumidoras y Usuarias, en la que se establece la protección contra prácticas consideradas irracionales y sancionables, entre ellas el acaparamiento.

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Sin embargo, dicha legislación sanciona el acaparamiento y la especulación de precios únicamente en bienes de primera necesidad, como alimentos, medicinas, combustible o servicios básicos. Por lo tanto, el acaparamiento de boletos para actividades recreativas, como conciertos o partidos, no estaría contemplado y constituye un vacío en la legislación.

Boletos revendidos hasta el triple de su precio regular

Las afectaciones que ha dejado la reventa de boletos en el país quedaron en evidencia recientemente, tras el partido de futbol que sostuvieron las selecciones de Nicaragua y Costa Rica. Aficionados costarricenses, que llegaron al país para ver jugar a su equipo, quedaron fuera del Estadio Nacional de Futbol de Nicaragua luego de que el lugar alcanzara su capacidad. Muchos habían adquirido boletos en reventa, pagando hasta cuatro veces más del valor oficial de 300 córdobas que se ofrecía en taquilla.

En el Estadio Roberto Clemente de Masaya las entradas para el partido entre Las Fieras del San Fernando de Masaya y Los Toros de Chontales, del torneo Germán Pomares, también se agotaron en menos de un día.

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Aficionados que hicieron fila de más de diez cuadras denunciaron en redes sociales que se quedaron sin boletos por culpa de revendedores, quienes compraban hasta diez cada uno y luego los ofrecían al doble del precio original en las inmediaciones del estadio.

Otros asistentes señalaron que en taquilla incluso se limitó la venta a tres boletos por persona y sólo con cédula de identidad.

En el concierto de Aventura, realizado en noviembre del año pasado en el Estadio Soberanía de Managua, los boletos de gradería que costaban 50 dólares fueron revendidos al doble en redes sociales, donde se evidenció la gran cantidad que acapararon los revendedores.

Lo mismo ocurrió en el concierto de Chayanne, que también tuvo masiva concurrencia en el Estadio Soberanía. Afuera del recinto, los revendedores mostraban fajos de boletos de gradería y los ofrecían entre 90 y 100 dólares.

Trabajadores que venden boletos en taquillas oficiales de eventos que se han realizado en el Estadio Soberanía aseguraron a LA PRENSA que tienen orden de vender únicamente diez boletos por persona. Sin embargo, los revendedores suelen acudir a diferentes puntos de venta o utilizan varias cédulas de acompañantes, con lo que logran acaparar hasta 100 boletos que luego son comercializados en redes sociales.

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