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Un día después de haber conectado cuatro jonrones en medio de una histórica actuación de seis imparables en un partido, Nick Kurtz, el novato de los Atléticos, seguía convertido en el centro de la atención en el Daikin Park de Houston.
Kurtz se convirtió en el jugador número 20 en la historias de las Grandes Ligas en coleccionar cuatro cuadrangulares en un desafío y en el primer novato en conseguirlo. Bateó de 6-6 porque agregó un doble, un sencillo y ocho remolques.
“Aún me parece difícil de creer. Pienso que eso es algo que tú nunca imaginas que te va a pasar, pero esto es el beisbol. Mientras lo hacía me preguntaba si era algo real y realmente es genial”, señala Kurtz en un diálogo con LA PRENSA.
Luego de conectar sencillo en su primer turno del partido del viernes, Kurtz se dedicó a disparar jonrones. Incluso, casi consigue un quinto toletazo, pero la pelota pegó en la barda para un doble en una jornada especial para el joven cañonero.
“Haber conseguido este desempeño es algo especial y hacerlo delante de mis papás fue todavía mejor. Ellos estaban aquí y pude verlos después del partido y luego regresé al hotel para dormir un poco porque me costó conciliar el sueño”, revela.
Kurtz es un espigado bateador zurdo de 6’5 pies y 240 libras que es considerado una joya salida del sistema de Ligas Menores de los Atléticos debido a su rara combinación de poder, disciplina en el plato, madurez competitiva y buena defensa.
“Pienso que me ha ido bastante bien hasta este momento. Los altibajos en el beisbol son reales. Se trata de encontrar el momento adecuado y cuando las cosas van bien tratar de mantenerse en ese ritmo el mayor tiempo posible”, asegura.
Nacido en Lancaster, Pensilvania, hace 22 años, Kurtz parece el candidato más firme para ganar el premio al Novato del Año en la Liga Americana. Tiene una línea ofensiva de .309/.378/.683 y un OPS de 1.061, con 23 jonrones y 59 empujadas.
“Sé que mi compañero de equipo, Jacob Wilson y yo estamos bien posicionados en esa lucha y si uno de nosotros gana ese prestigiado premio representando a los Atléticos, sería genial, pero no es eso por lo que estábamos trabajando”, afirma Kurtz.
Los Atléticos son últimos en la División Oeste de la Liga Americana con 46-62 hasta los juegos del domingo, pero han mostrado un llamativo talento que augura un prometedor futuro, aunque algunos jugadores como Kurtz están impactando ahora.
“Nosotros pensamos que es cuestión de tiempo para que todo comience a darse mejor para este equipo. Hay jugadores jóvenes y muy talentosos, así que debemos seguir trabajando para llegar a donde todos aspiramos”, señaló el potente inicialista.
A Kurtz, quien tiene la cara de un niño y parece una persona muy sencilla y amable siempre, le dicen el “Big Amish”, aunque no está vinculado a esa comunidad religiosa que se asienta en los estados de Pensilvania, Ohio e Indiana, entro otros.
“Justamente porque soy de una ciudad llamada Lancaster, Pensilvania, donde hay mucha gente Amish, son una comunidad bastante grande, entonces de ahí viene eso de mi apodo, y estoy orgulloso de representarlos”, dice mientras sonríe.
Los Atléticos establecieron su base para el éxito en el pasado a través de artilleros como José Canseco, Mark McGwire y luego Jason Giambi. No sabemos hasta donde llegarán Kurtz, Jacob Wilson y Lawrence Butler, pero es claro que van a brillar.