El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, posa para una foto a su llegada al Quai d’Orsay antes de una reunión bilateral con el ministro francés de Europa y Asuntos Exteriores en París. EFE/EPA/JULIEN DE ROSA / POOL MAXPPP OUT

Es oficial, Marco Rubio propone gran reestructuración del Departamento de Estado

Aunque primero trató de desmentir la filtración, la propuesta oficial pretende cerrar 132 oficinas del Departamento de Estado, lo que reduciría el personal y funciones claves en todo el mundo.

El departamento de Estado, encabezado por Marco Rubio, está proponiendo una de las transformaciones más grandes de la estructura de política exterior de Estados Unidos en décadas.

El plan contempla el cierre de 132 oficinas, la eliminación de al menos 700 puestos y una reducción general del 17 por ciento en la estructura organizativa de la agencia encargada de la diplomacia estadounidense.

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La reestructuración, revelada inicialmente a través de documentos internos obtenidos por el medio de comunicación conservador The Free Press, tiene como objetivo «modernizar» el aparato diplomático estadounidense en un contexto de creciente competencia global y críticas del entorno presidencial hacia lo que consideran un Departamento «burocrático e ineficiente».

En un inicio, Marco Rubio señaló de “falso” dicho documento.

Rubio lo hace oficial

Ayer, Rubio escribió en las redes sociales: “Se consolidarán las funciones específicas de cada región para aumentar la funcionalidad, se eliminarán las oficinas redundantes y dejarán de existir los programas no estatutarios que no estén alineados con los intereses nacionales fundamentales de Estados Unidos”.

“En su forma actual, el Departamento está inflado, es burocrático e incapaz de cumplir su misión diplomática esencial en esta nueva era de competencia entre grandes potencias”, declaró Marco Rubio. “Hoy anunciamos un plan integral que llevará al Departamento al siglo XXI”.

Diversos expertos consultados por medios estadounidenses coinciden en que esta drástica reestructuración del Departamento de Estado representa un giro radical en la política exterior estadounidense.

Bajo el lema de “América Primero”, la administración Trump busca reducir el alcance global de su diplomacia, priorizando los intereses estratégicos por encima de la cooperación internacional.

Oficinas de derechos humanos afectadas

Entre las oficinas que desaparecerían se encuentran algunas con misiones sensibles y de alto perfil, como la Oficina de Justicia Penal Global —responsable de asesorar sobre genocidios, crímenes de guerra y derechos humanos—, y la Oficina de Operaciones de Conflicto y Estabilización (CSO), creada en 2011 para prevenir conflictos en regiones críticas como Afganistán y África.

La eliminación de estas dependencias ha generado alarma entre exfuncionarios y analistas, que ven en la medida un debilitamiento de las herramientas diplomáticas de Estados Unidos.

Brett Bruen, exfuncionario durante la administración Obama, advirtió que esto representa la “demolición de nuestros instrumentos de influencia internacional”, dijo a The Free Press.

Reducción de personal

En esta propuesta de Marco Rubio, también se ordena a cada subsecretaría del Departamento de Estado que presente, en un plazo de 30 días, planes para reducir su personal civil y diplomático en un 15 por ciento.

Esta reducción no afectará a los nombramientos políticos, sino a funcionarios de carrera.

Además, 137 oficinas serán reubicadas internamente para consolidar funciones que Rubio considera redundantes. Según Rubio, esto permitirá empoderar a las oficinas regionales y a las misiones diplomáticas en el extranjero, mientras se eliminan programas considerados “ajenos” a los intereses nacionales.

USAID con fecha de caducidad

Aunque la transformación y reducción de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) está en marcha desde hace tres meses, esta dejaría de existir el 1 de julio de 2025. Esta agencia, fundada por el presidente John F. Kennedy en 1961, ha sido la principal herramienta de ayuda humanitaria y desarrollo en países en vías de desarrollo.

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Según esta propuesta, las funciones de USAID se trasladarán a burós del Departamento de Estado, como el Buró de Población, Refugiados y Migración y el nuevo Buró de Seguridad Sanitaria Global y Diplomacia.

La eliminación de USAID podría enfrentar demandas legales, ya que fue establecida por ley del Congreso como una agencia independiente.

Paralelamente, el Gobierno creará el Buró de Amenazas Emergentes, con enfoque en ciberseguridad y nuevas formas de conflicto.

Se eliminará también el rol de enviado especial para la no proliferación nuclear, considerado innecesario bajo la nueva estructura.

Programas de “extremismo violento”

La reorganización también incluye el desmantelamiento de las actividades del programa “Countering Violent Extremism” (CVE), centrado en prevenir la radicalización y luchar contra el extremismo violento. En la visión del Gobierno, estas funciones se superponen con las de otras agencias.

Rubio ha sido particularmente crítico con lo que denomina la politización del Departamento bajo anteriores administraciones.

Acusó al Buró de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo de actuar como plataforma para “activistas de izquierda”, y a la oficina de Migración de financiar con dinero público a ONG que promueven “migración masiva”.

“Cuando Estados Unidos se retira, China y Rusia llenan el vacío”

Los cambios han generado reacciones encontradas en el Congreso.

La senadora demócrata Jeanne Shaheen, miembro destacado del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, dijo que examinará minuciosamente el plan y exigirá a Rubio que rinda cuentas ante el Congreso.

“Cuando Estados Unidos se retira, China y Rusia llenan el vacío”, advirtió. “Una diplomacia fuerte protege la seguridad nacional, abre mercados para los trabajadores estadounidenses y promueve la estabilidad global”.

El Departamento ha asegurado que los programas eliminados no requieren aprobación legislativa, aunque expertos legales advierten que eso podría ser impugnado.

Niegan participación directa de Elon Musk

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Aunque la portavoz del Departamento, Tammy Bruce, negó que Elon Musk y su equipo “DOGE” (Departamento de Eficiencia Gubernamental) estén a cargo formalmente de la reestructuración, admitió que sus ideas influyeron en el enfoque adoptado. Así destacó un artículo del periódico The Guardian.

“Sabemos que al pueblo estadounidense le gustan los resultados de DOGE”, dijo Bruce. “No están al mando de esto, pero aprendimos de ellos y queremos más de esos resultados”.

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