Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
En su primera noche de cabezones (bobblehead) de la temporada, Shohei Ohtani conectó un jonrón de oro para vencer a los Bravos 6-5 este miércoles por la noche en el Dodger Stadium, continuando el invicto de los Dodgers en su inicio de temporada. Son los únicos en la historia en ser campeones de la Serie Mundial en comenzar la temporada siguiente con un récord de 8-0.
La búsqueda del 162-0, que está condenada al fracaso, continúa.
«Sé que las matemáticas dicen que no vamos a terminar 162-0», dijo el mánager Dave Roberts antes del partido, «pero cada noche que salimos al campo, siento que vamos a ganar».
Los Bravos están en la situación opuesta, tras haber comenzado el día sin ganar en sus primeros seis encuentros. Así que, cuando los Dodgers tenían a Michael Conforto en primera y a uno de distancia en la octava, el mánager de Atlanta, Brian Snitker, optó por la audacia y trajo al cerrador Raisel Iglesias en medio de una aparición en el plato de Will Smith para un salvamento con cinco outs.
No salió como estaba previsto. Iglesias dio base por bolas a Smith, quien junto con Conforto avanzó una base con el roletazo de Tommy Edman. Entonces Max Muncy revolucionó el juego, conectando un doble para empatar la cuenta a cinco.
Al principio del partido, Muncy había cometido dos errores en tiros que contribuyeron a cinco carreras sucias de los Bravos en las dos primeras entradas. Los Dodgers habían recortado esa desventaja con jonrones de Tommy Edman en la segunda y Conforto en la cuarta.
Pero tras el empate, Ohtani se hizo cargo y disparó jonrón contra Iglesias para terminar el juego y extender a 8-0 el inicio perfecto de los Dodgers.
Mejores al inicio de temporada:
Medias Blancas de 1982, 8-0.
Royals de 2003, 9-0.
Piratas de 1962, 10-0.
Gothams de NY, 1884, 12-0.
Bravos de 1982, 13-0.
Cafés de San Luis, 1884, 20-0.
Tres jonrones de Herrera
El panameño Iván Herrera, quien ha sido ampliamente considerado como uno de los mejores bateadores jóvenes en la organización durante años, se convirtió en el primer receptor en los 144 años de historia de los Cardenales en batear tres cuadrangulares en un encuentro. Eso es algo que ni el miembro del Salón de la Fama Ted Simmons, ni el JMV de la Serie Mundial Darrell Porter lograron en San Luis. Tim McCarver y Bob Uecker nunca se acercaron a esa hazaña. Tampoco lo hizo el puertorriqueño Yadier Molina, el ícono a quien Herrera idolatraba mientras crecía en Panamá y quien lo hizo querer ser jugador de los Cardenales hace años.
“Es increíble hacer algo que nunca se había hecho antes”, dijo Herrera, cuyos ojos se humedecieron y su voz tembló por la emoción que sentía. “Todo el esfuerzo que hiciste durante tu carrera… creciendo no tenía dinero, ni nada, y ahora poder lograr estas cosas, significa mucho para mí, para mi familia y para mi país”.
Herrera, el Bateador del Año de Ligas Menores de los Cardenales en el 2023, conectó sus tres bambinazos a una distancia proyectada de 395, 414 y 425 pies y las tres velocidades de salida registradas fueron de 101.2, 112.1 y 110.7 mph, según Statcast. En los últimos años, solo se ha visto limitado por sus problemas para controlar los robos de bases. Retiró a solo cuatro de 59 corredores en el 2024 y aún no ha atrapado a nadie en el 2025 en cinco intentos. Herrera ha estado trabajando en las últimas semanas en tirar arrodillado para acelerar el tiempo en el que suelta la bola, algo que les da a los Cardenales la esperanza de poder mantener su bate en el lineup.