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Una vez más se confirma la madurez adquirida por Ismael Munguía en su manejo del bate. A diferencia del año pasado cuando se trabó en AAA después de no poder hacer el equipo con los Gigantes de San Francisco pese a su promedio de .410 en el Spring Training, ahora le ha dado continuidad al brillo que mostró en los entrenamientos con los Yanquis.
Munguía volvió a rugir este martes con tres hits en cuatro turnos frente a los Mets de Syracuse y elevó su promedio hasta .471 con el Scranton, que se impuso 6-2. Ubicado como primer bate y patrullando el bosque central, el chinandegano sigue demostrando que solo necesita una oportunidad para exhibir su capacidad de moverse en las Mayores.
Además de batear de 4-3, Ismael recibió una base por bolas, anotó una carrera y empujó otra, para junto al big leaguer Andrew Velázquez, quien coleccionó tres hits y cuatro remolques, liderar el ataque del Scranton en su triunfo sobre la sucursal de los Mets. Es la segunda vez en cuatro juegos que el pinolero suma tres imparables en su desafío.
De hecho, en su primer juego en AAA esta temporada el 28 de marzo, Munguía bateó de 4-3, antes de continuar con jornadas de 4-1 y 5-1 en sus siguientes dos partidos, para cerrar marzo con .385 (13-5), pero abril lo ha comenzado a tambor batiente y un desempeño así no será fácil de ignorar para los Yanquis o cualquier otro equipo de la MLB.
Claro, la temporada está iniciando y lo esencial es siempre la consistencia, pero no deja de ser llamativo ver a Munguía tan agitado haciéndole señas a los Yanquis. Por ahora tiene .471 por ocho hits en 17 turnos, con tres anotadas y dos empujadas. Tiene .550 de porcentaje sobre las bases y 1,130 de OPS, toda una exageración por donde se vea.