Ismael Munguía volvió a registrar una actuación espectacular en los entrenamientos primaverales de las Grandes Ligas con los Yanquis de Nueva York y elevó su promedio hasta .500 puntos, con los que ha mantenido su intensa batalla por un lugar en el equipo.
Aunque su futuro sigue siendo incierto y su aterrizaje en las Ligas Menores es una probabilidad, el nica no ha dejado de luchar y ha desplegado lo mejor de su talento en un afán de demostrar a los Yanquis que podría ser útil a través de la temporada.
El chinandegano bateó de 2-2, con un triple y una carrera anotada en un juego que los Yanquis le ganaron 8×6 a los Tigres de Detroit. Max Fried, el nuevo “as” de los neoyorquinos se llevó la victoria y Jasson Domínguez y Paul Goldschmidt dieron jonrones.
Munguía entró en acción en la séptima entrada y disparó un triple en su primer turno contra John Brebbia y después anotó por rola de Alexander Vargas. El batazo tuvo 97 millas de velocidad de salida y alcanzó una distancia de 399 pies por el jardín central.
En su segunda oportunidad en el noveno, Ismael disparó cañonazo al bosque derecho ante Brant Hurter, pero no logró progresar a través de las almohadillas. Sin embargo, de esa manera, le dio forma a una jornada redonda contra los Tigres en Lakeland.
Este par de hits elevan el promedio de Munguía en la primavera hasta .500 debido a 10 hits en 20 turnos. Anotó su primera carrera y el triple es el segundo que conecta en el Spring Training. A la vez, tiene una empujada y se ha robado dos almohadillas.
Pero su próximo destino aún se desconoce. Sus cifras son sensacionales, pero lo que determina la permanencia en Grandes Ligas, es la necesidad que tenga el equipo, algo que no controla Ismael, quien ha hecho la parte que ha correspondido muy bien.