estadio nacional vacio

La enorme inversión en nuevos estadios de beisbol no termina de atraer a los aficionados a las instalaciones.

Estadios nuevos y graderías vacías: el declive del béisbol en Nicaragua

El béisbol, considerado por décadas como el "deporte rey" en Nicaragua, enfrenta una crisis profunda reflejada en la creciente ausencia de aficionados en los nuevos y modernos estadios construidos por el régimen

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De norte a sur y de costa a costa, el régimen de Nicaragua ha destinado miles de millones de córdobas a la construcción y remodelación de estadios de beisbol, impulsando la infraestructura de este deporte como nunca.

Sin embargo, detrás de los muros de concreto y las modernas butacas, muchos cuestionan la utilidad de estas inversiones ante un fenómeno notorio: la ausencia de aficionados en las graderías.

En el marco de un ambicioso plan lanzado en 2020, el régimen se ha propuesto construir 13 estadios de béisbol nuevos y remodelar al menos 24 instalaciones antiguas.

La comunicación gubernamental promociona estas obras como un símbolo de progreso y recreación: “Este es el estadio más grande y moderno que León ha tenido”, aseguró a medios oficialistas el pasado septiembre Marlon Torres, director del Instituto Nicaragüense de Deportes (IND), refiriéndose al nuevo estadio Rigoberto López Pérez, concluido este año.

Este coloso, con capacidad para 7,000 personas y un costo de más de 1,000 millones de córdobas, funciona junto al rehabilitado e histórico estadio Héroes y Mártires de Septiembre, para darle mayores opciones de entretenimiento deportivo al departamento.

En Masaya, el nuevo estadio Roberto Clemente, al igual que el de León, ofrece estándares de Grandes Ligas para 4,000 fanáticos y sus instalaciones realmente lucen espectaculares, pero igual que en las otras plazas, la asistencia ha venido bajando luego de su inauguración.

Por su parte, otras ciudades como Estelí, Chinandega y Matagalpa también se benefician de este plan, con instalaciones deportivas que no solo buscan albergar eventos locales, sino también torneos internacionales.

Según los informes oficiales, el plan de infraestructura deportiva, con una inversión de más de 4,000 millones de córdobas hasta 2026, incluye también estadios de fútbol, polideportivos y centros recreativos.

Sin embargo, la sostenibilidad de estas instalaciones sigue siendo un desafío. “Invertir en infraestructura sin asegurar su mantenimiento y utilización efectiva es un problema recurrente en este tipo de proyectos”, señaló un analista deportivo que prefiere no revelar su identidad “para evitar polémicas”.

Dice que los altos costos de operación, de mantenimiento y la falta de un plan claro de administración, se suma a la ausencia de aficionados, lo cual pone en duda el uso continuo de estos estadios.

Sin embargo, señala que la construcción de estadios en Nicaragua es, sin duda, un logro en términos de infraestructura deportiva. No obstante, las preguntas sobre su propósito real y su impacto en la población persisten ante una interrogante: ¿Por qué no llega la gente?

Lea además: Tres torneos internacionales para nuevo Estadio Nacional de beisbol

estadios nuevos pero vacios en Managua.
Pese a estar en el corazón de Managua, el estadio nacional de beisbol que construyó China Taiwán es de los menos visitados por los aficionados. LA PRENSA/O.NAVARRETE

La saturación y el agotamiento

Según el periodista deportivo Pablo Fletes, esta problemática está relacionada con una saturación del beisbol en la afición, especialmente en Managua, donde la oferta de entretenimiento es mucho más amplia.

Para Fletes, el diseño del campeonato Germán Pomares es una de las principales causas del desinterés.

“Considero que la gran cantidad de equipos en el Pomares está afectando la calidad de competencia y, por ende, el público en Managua se limita a ver partidos en semifinales y finales. A pesar de que Dantos y Bóer son buenos equipos, esa saturación de equipos y un calendario extenso de más de seis meses afectan, sin duda alguna, el interés”, explicó.

El campeonato, que reúne a 20 equipos de todo el país, ha fragmentado la identidad y la competitividad de las escuadras, especialmente en regiones como la Costa Caribe.

“La Costa Caribe fue partida en varios equipos, como la Caribe Sur y los Pescadores del Caribe Norte, sin olvidar las Minas y Zelaya Central, que tienen jugadores caribeños. Hay muchos equipos que no van a levantar cabeza, porque el béisbol no es parte de su ADN”, argumentó Fletes, sugiriendo que un torneo con 12 equipos sería más competitivo y atractivo tanto para los jugadores como para la afición.

El periodista también señala una diferencia marcada entre la capital y las ciudades departamentales en cuanto al interés por el béisbol.

Mientras que en Managua el público se muestra indiferente y espera los partidos de las fases finales, en los departamentos el entusiasmo se mantiene vivo.

“En los departamentos, siento que aún se mantiene el interés por sus equipos. No son grandes estadios, pero llegan fanáticos y disfrutan a sus estrellas locales, a esos muchachos que vienen en ascenso”, comentó.

Sin embargo, la dinámica en Managua es distinta. Fletes recuerda con nostalgia los años ochenta, cuando las opciones de entretenimiento eran limitadas y el béisbol ocupaba un lugar central en la vida diaria.

El viejo Estadio Nacional, hoy demolido, albergaba a más de 15,000 aficionados y sus graderías rugían de entusiasmo con los aficionados disfrutando del juego.

“Nada que ver como en los años ochenta, cuando si no ibas al béisbol, lo tenías que escuchar por la radio porque no había mucho que hacer y en qué distraernos”, expresó.

estadio nuevo de León.
El imponente nuevo estadio de León atrajo la atención de los aficionados en su inauguración, pero luego, y poco a poco, la afición se fue retirando de sus instalaciones. LA PRENSA/INTERNET

Desgaste de la Liga Profesional

A su criterio, la saturación del calendario del Pomares tiene un impacto directo en la Liga Profesional, que inicia a finales de año.

Los peloteros llegan agotados a este torneo, y el calendario comprimido de dos meses, diseñado para reducir costos, no permite un respiro ni para los jugadores ni para los aficionados, razona Fletes.

“Por eso ves los dobles juegos, los nocauts y los intentos por acelerar a toda costa los partidos. Eso no ayuda para nada en generar interés”, explicó el cronista deportivo.

El periodista también destacó cómo la época en la que se juega la Liga Profesional coincide con compromisos familiares, escolares y laborales, lo que reduce aún más la disposición del público para asistir a los estadios.

“La bolsa no da para tanto y el tiempo tampoco para ir a ver un partido de la Profesional que duran de tres a cuatro horas», razona.

La notable ausencia de aficionados en los nuevos estadios de béisbol de Nicaragua no solo es un problema de organización, sino un reflejo profundo de la calidad del deporte en el país.

El veterano cronista deportivo Edgard Tijerino abordó esta problemática en su columna de Facebook del pasado 16 de diciembre, titulada “Hacer competitivo el béisbol pinolero NO ES DE LEVÁNTATE Y ANDA”.

En su análisis, Tijerino apunta directamente a la pérdida de competitividad internacional del béisbol nicaragüense y a la incapacidad del espectáculo deportivo local para conectar con las audiencias modernas.

En su escrito, Tijerino destaca que los directivos de la liga profesional han hecho “el mayor esfuerzo posible por ofrecer un mejor espectáculo en esta versión 024/025, que es la número 20, esperando el apoyo de los aficionados, sobre todo los indiferentes capitalinos, negados a consumir ‘nuestro vino’”.

Sin embargo, este esfuerzo parece insuficiente frente a un panorama donde el béisbol nacional ha quedado rezagado en el contexto internacional.

“Siendo realistas sin magia, este es el béisbol que podemos tener, y estar claros de eso, es ser sensato”, afirmó el cronista, quien subraya que las condiciones competitivas de antes, marcadas por logros como subcampeonatos y medallas de plata, ya no regresarán.

Según Tijerino, el béisbol nicaragüense ha quedado fuera de eventos como el Clásico Mundial y el Premier 12 debido a un cambio drástico en el nivel de competencia. “Nada que ver con los niveles de antes”, sentencia.

Tijerino también compara el desarrollo del béisbol con el del fútbol, destacando que mientras este último ha crecido en Centroamérica, el béisbol ha perdido fuerza en el Caribe, un entorno competitivo mucho más exigente.

“El entusiasmo mejora en un lado con pantalones cortos y preocupa en el otro, con spikes”, afirmó, refiriéndose a la disparidad en la evolución de ambos deportes.

La columna también aborda la añoranza por una época en la que Nicaragua era competitiva a nivel internacional, gracias a torneos que no incluían a jugadores profesionales de alto calibre.

Señaló que los esfuerzos actuales, como el campeonato Pomares, tienen otros propósitos más recreativos, y que la Liga Profesional no está en condiciones para despertar la atención de la afición nicaragüense.

Para Tijerino, aceptar la realidad del béisbol nicaragüense no significa conformismo, sino sensatez ante las condiciones actuales. “Los viejos tiempos quedaron atrás, como las máquinas de escribir frente a las computadoras”, concluyó, dejando claro que el regreso a los días de gloria del béisbol nacional requiere tiempo, planificación y un cambio profundo en la estructura del deporte.

Le puede interesar: Pocos aficionados en inauguración de la LBPN

nuevo estadio nacional de beisbol de Managua
Imagen hecha por dron del estadio nacional de beisbol de Managua. LA PRENSA/TOMADO DE INTERNET

La paradoja de los estadios vacíos

La desconexión entre los estadios formales y las multitudes que llenan los campos de ligas recreativas en Nicaragua es un fenómeno que, según el periodista retirado e historiador Henry Briceño, refleja no solo un cambio en las preferencias deportivas, sino también factores sociales y políticos más profundos.

Para Briceño, el contraste entre la falta de asistencia a los estadios modernos y las abarrotadas ligas recreativas de los municipios es evidente.

“Vos recorrés los cuadros de los municipios, que hay que decirlo, muchos están bien acondicionados y mejorados, y vas a ver verdaderas fiestas públicas: la gente llega en bicicleta, moto, a pie, a caballo, en camionetas o caponeras a ver jugar. los equipos de sus barrios o comarcas”, explica.

Este fenómeno no es nuevo. Según el historiador, durante décadas las ligas locales han reunido a comunidades enteras, especialmente los fines de semana, convirtiéndose en eventos populares festivos.

“Ahí en San Rafael del Sur, las ligas Mayor A, por ejemplo, o las ligas campesinas se llenan los fines de semana. Hay hasta gente asando carne, vendiendo cervezas, Eskimos o raspados; parecen fiestas. La gente sí disfruta del béisbol pequeño, pero no los ves en los grandes estadios o las ligas de primera división”, observa.

El fútbol, ​​señala Briceño, ha ganado terreno frente al béisbol debido a su simplicidad y menor demanda de tiempo.

“El fútbol ha avanzado mucho; es más barato y rápido que un juego de béisbol. Son 22 jodidos jugando con un solo balón y en 90 minutos ya agotaron sus emociones y sus energías. En cambio, en el béisbol no hay tiempo establecido; podés pasarte tres horas en un juego y si se va a extrainning se te van cuatro horas», argumenta.

Además, el historiador sugiere que el béisbol enfrenta una competencia cada vez mayor no solo del fútbol, ​​sino también de otras formas de entretenimiento y deportes como el boxeo, que para él es una de las principales atracciones deportivas del país.

Briceño también destaca otras posibles razones detrás de la ausencia de aficionados en los estadios más grandes, particularmente en Managua.

Según él, algunos ciudadanos podrían estar ejerciendo una “protesta silenciosa” al evitar lugares promovidos por el gobierno. “Hay mucha gente que no volvió a ir al estadio nacional (antiguo Dennis Martínez) desde 2018”, dice.

De acuerdo al veterano periodista, este factor, combinado con el deterioro de los niveles competitivos del béisbol y el cambio en los gustos de las nuevas generaciones, ha contribuido al declive de la afluencia en los grandes estadios.

Para Briceño, la solución no está únicamente en construir estadios modernos, sino en entender qué necesita y quiere la población.

“Hay que hacer una investigación a fondo, gente que entienda qué está pasando con los gustos de las nuevas generaciones”, propone.

Sugiere que, si los estadios no logran atraer a los aficionados al béisbol, tal vez podrían ser mejor aprovechados para otros eventos, como conciertos de artistas internacionales, que sí llenan las instalaciones.

“Hace poco anduvo el Buki (Marco Antonio Solís) y el estadio estaba lleno”, dice.

“Entonces de qué sirve construir buenos estadios de beisbol, lindos, si no hay gente”, concluye Briceño, dejando claro que el problema trasciende la infraestructura y requiere una mirada más amplia y estratégica sobre el futuro del deporte en Nicaragua.

ESTADIO NACIONAL DE BEISBOL DE MANAGUA
Casi durante toda la temporada del campeonato de primera división y de la profesional, el estadio nacional de beisbol de Managua luce vacío, pese a ser el hogar de los populares Indios del Boer.

El impacto de las nuevas tecnologías

En el análisis de la ausencia de aficionados en los nuevos estadios de béisbol en Nicaragua, un joven cronista deportivo que transmite eventos por redes sociales, y que prefiere mantener su anonimato, ofrece una perspectiva tecnológica.

Según su experiencia, la rutina del streaming ha transformado la manera en que las personas disfrutan los deportes, restando público a las graderías y redefiniendo el concepto de la experiencia deportiva.

“El streaming te da una gran ventaja a la hora de disfrutar los juegos”, explica el cronista. Desde casa, los aficionados pueden disfrutar de las transmisiones con total comodidad, ahorrando tiempo y dinero, precisa.

“En una pausa, vas al baño, ahorrás pasajes, disfrutás las veladas con compañía personal. No es como en los estadios, donde no sabés quién te va a tocar a la orilla de tu butaca”, reflexiona.

Además, el joven señala la flexibilidad que ofrecen las plataformas digitales. “Podés ver las repeticiones, estar en redes sociales, y si considerás que un juego está aburrido, salís de la aplicación y te dedicás a otra cosa. En un estadio, ya pagaste, ya estás ahí y ni modo”, agrega.

Señala que la diferencia en las cifras de audiencia entre el estadio y las transmisiones digitales es contundente.

Según el cronista, “muchas veces no ves ni un alma en esos juegos, pero nosotros hemos tenido hasta 15,000 personas conectadas en vivo en un juego normal. Y si te vas más allá del béisbol, por ejemplo, a las peleas de ‘boxeo’ de los influencers, es una locura: más de 150,000 personas conectadas en vivo”.

Esta realidad no solo refleja una nueva preferencia por el consumo digital, sino también un cambio en las expectativas del público sobre cómo interactuar con los eventos deportivos, precisa.

El joven cronista enfatiza que el tiempo también juega en contra del béisbol.

“Un juego no dura menos de tres horas, más media hora de transporte ida y vuelta al estadio. Son tres horas y media. ¿Qué podés hacer en ese tiempo? Jugar una hora en línea, ver dos capítulos de una serie en Netflix y navegar media hora en redes viendo memes y reels», señala.

Para él, el béisbol parece perder en esta ecuación de costo-beneficio de tiempo y entretenimiento y los estadios, aunque nuevos y modernos, no son suficiente para atraer público.

El análisis del cronista refleja cómo la tecnología, combinada con nuevas dinámicas de consumo y entretenimiento, está redefiniendo la relación entre los aficionados y el béisbol, planteando un desafío significativo para los estadios y las ligas deportivas tradicionales.

“Olvidate de aquella imagen del viejo estadio con 20,000 personas coreando ponche o jonrón. Eso ya no existe”, sentencia.

La Prensa Domingo Beisbol Estadios Nicaragua archivo

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COMENTARIOS

  1. Hace 1 año

    Causas: 1. En el pasado no existía el internet y por consiguiente el entretenimiento era limitado. 2. La popularidad del fútbol tanto femenino como masculino. El futbol es mas emocionante que el baseball y lo podes ver gratis en el internet.

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