Souhail Hamawi, Siria, 33 años preso

Souhail Hamawi con su nieto Chris en su casa en el pueblo de Chekka, en el norte del Líbano, 10 de diciembre de 2024. El ahora septuagenario Souhail Hamawi regresó a casa el 09 de diciembre de 2024 después de pasar 33 años en prisión en Siria. EFE/EPA/WAEL HAMZEH

«Tenía un hijo de 10 meses», dice un libanés tras 33 años de cárcel en Siria

Souhail Hamaw fue detenido en 1992 cuando tenía apenas 28 años. Fue liberado tras la caída del régimen de Bashar Al Assad

Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

Souhail Hamawi pudo regresar por fin a su hogar en la localidad costera de Chekka, en el norte del Líbano, tras haber pasado 33 años en diferentes cárceles de Siria, entre ellas la infame prisión de Sednaya, durante las más dos décadas en las que Bashar al Assad estuvo gobernando el país con mano de hierro.

«Agradezco todo lo que me hizo llegar a este momento. Me detuvieron en el año 1992, tenía un hijo de diez meses», dice a EFE-EPA Hamawi sobre cómo comenzó una vida entre rejas, marcada por «la injusticia, la miseria, la tristeza y la nostalgia».

La última vez que fue libre tenía tan solo 28 años. Ahora, a sus 61 años, ha podido regresar a su casa y a su país gracias a la ofensiva lanzada por los insurgentes sirios el 27 de noviembre que culminó con el derrocamiento de Al Asad hace tan solo dos días, cuando los rebeldes tomaron la capital y el ahora ex presidente huyó a Moscú.

Lea además: Ortega duda que haya paz en Siria tras la salida de Bashar al Assad

«El 8 de diciembre de 2024 es una nueva fecha de nacimiento», asegura Hamawi, que celebra que también lo sea para el pueblo sirio, ya que por primera vez en 54 años Siria dejará de ser gobernada por un miembro de la familia al Assad.

 De cárcel en cárcel

Durante los 33 años en los que permaneció encerrado, Hamawi agarró el acero de muchas de las rejas que erigieron los Al Asad, incluso las de una «sucursal» en Palestina.

«De ahí, a la prisión de Sednaya, donde permanecí 14 años», asegura el hombre sobre esta infame cárcel situada a unos 30 kilómetros al norte de Damasco, que estaba gestionada por la Policía Militar.

Se hizo terriblemente famosa por el uso de tortura y fuerza excesiva tras un motín de detenidos en 2008, un lugar en los que podría haber entre 10,000 y 20,000 presos, de acuerdo a Amnistía Internacional.

Puede leer: Rebeldes sirios nombran a un jefe de gobierno transitorio, Mohamad al Bashir

Desde el comienzo del conflicto en Siria en 2011, la prisión convirtió en el destino final tanto de opositores pacíficos a las autoridades como de militares sospechosos de oponerse al régimen de Bachar al Asad.

Sin embargo, Hamawi logró salir con vida de Sednaya en 2015, con el inicio de la intervención de Rusia en la guerra de Siria, pero solo para ser trasladado a un centro penitenciario en la provincia costera de Latakia, donde permaneció hasta que fue liberado después de la caída del que para muchos fue un despiadado dictador.

Lea también: La carrera contrarreloj para liberar a los presos de la cárcel de Saydnaya, considerada el “matadero humano” del régimen de Bashar al Assad en Siria

De acuerdo con el sexagenario, este «no es solo un festivo, son varios festivos en uno», mientras que agradeció a todo aquél que le ayudó en el camino hasta regresar a su hogar tras más de tres décadas privado de libertad.

«Gracias a cada persona que me ayudó para volver a ver a mi mujer, a mi hijo, a mi nuera y a mis nietos, que no conozco», dijo entre sus familiares y vecinos que se congregaron para recibirlo en esta pequeña localidad costera del oeste del Líbano.

«Aquí termina mi viaje de tortura», sentencia.

Internacionales Bashar al Assad Líbano Siria archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí