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El cardenal Leopoldo Brenes, obispo de la arquidiócesis de Managua; y Sócrates René Sándigo, obispo de la diócesis de León, realizaron el tradicional grito de «¿Quien causa tanta alegría?» con el que inició la tradición mariana conocida como la Gritería, en un contexto de represión hacia la Iglesia católica, materializado con el encarcelamiento y destierro de sacerdotes, incluidos dos obispos, persecución de laicos y cancelación de organizaciones religiosas sin fines de lucro.
Al son de las gigantonas, y en medio de la pirotecnia, el obispo Sándigo lanzó el tradicional grito, luego de la celebración eucarística que realizó en la catedral de León. «Al que encontremos en el camino vayamos dándole ese grito, contagiémoslo de alegría y démosle la bendición», dijo Sándigo durante su homilía.

Poca asistencia de fieles en Managua
En la capital, el cardenal Leopoldo Brenes dio inicio a la Gritería a las 6:00 de la tarde de este sábado 7 de diciembre al final de una misa que celebró en la catedral de Managua, la que se desarrolló con poca presencia de feligreses, debido al temor pro la creciente persecución religiosa que en los últimos años se convirtió en política de Estado en Nicaragua.
¿Quién causa tanta alegría?, gritó Brenes en medio del júbilo de los pocos devotos a la Virgen que asistieron a la celebración. Brenes expresó su deseo de que todo transcurriera en calma en las calles del país durante la Gritería y que la alegría de la Virgen contagiara a todos los nicaragüenses.

Grito también en la diócesis de Matagalpa
En Matagalpa, el inicio grito con el que inicia la Gritería estuvo a cargo del fraile estadounidense Gabriel Monaghan, quien fue nombrado administrador de la catedral, para sustituir temporalmente al obispo Rolando Álvarez, desterrado por la dictadura Ortega Murillo.
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“Satanás está trabajando contra esta obra, por eso necesitamos la ayuda del arcángel San Miguel, defiéndenos en la batalla, sé nuestro amparo contra la perversidad, la asechanza del demonio, reprímale”, dijo el padre Monaghan poco antes de dar el grito de ¿Quién causa tanta alegría?
Vigilancia policial
En algunos barrios de Managua fue notoria la vigilancia policial, especialmente en las alcaldías que realizan la celebración de la Gritería que incluye la entrega de la «gorra» o «paquetes» que tradicionalmente estaban llenos de dulces propios de esta celebración y algunas frutas, pero que con el tiempo evolucionaron a otro tipo de obsequios, entre ellos comida típica, especialmente nacatamales, alimentos crudos, artículos de aseo personal y utensilios del hogar, especialmente de plástico.


La dictadura «secuestró» la Gritería en Granada
En Granada, el grito de ¿Quién causa tanta alegría? lo dio la alcaldesa de la ciudad, Gladys Medina, quien indicó que los secretarios políticos también están dirigiendo la celebración religiosa en los diferentes distritos de esa ciudad.
Además, en lugar de darse el grito dentro de la catedral de Granada, la alcaldesa orteguista colocó una tarima afuera de la iglesia y desde ahí dirigió el inicio de la tradicional celebración mariana. En esa ciudad también fue muy evidente la presencial de agentes de la policía, supuestamente para garantizar la seguridad del evento.

Desde tempranas horas del 7 de diciembre, en la mayoría de los 153 municipios del país, personal de algunas instituciones estatales y alcaldías ―controladas completamente por el Frente Sandinista― realizaron la celebración de la Gritería.
También, en Palacagüina, municipio del Madriz, durante la tarde del sábado 7 de diciembre, la alcaldía realizó la celebración en el atrio del templo católico y sin la participación de autoridades religiosas del muncipio.

En Puerto Cabezas, en la Región Autónoma de la Costa Caribe Norte (RACCN), la alcaldía de ese municipio realizó una «Purísima» a la que asistió una cantidad considerable de pobladores.

En el caso de Juigalpa, Chontales, en horas de la tarde del sábado, el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) colocó un altar y entregó la tradicional «gorra» de la Gritería a los asistentes que hicieron largas filas para recibir la «gorra».

Jornada de oración por Nicaragua
En ocasión de las actividades de la Inmaculada Concepción de María, los obispos de Honduras, Costa Rica, Guatemala, Panamá y El Salvador, invitaron a una jornada de oración y por la persecución que atraviesa la Iglesia católica en Nicaragua.
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En un comunicado difundido en redes sociales, el Secretariado Episcopal de América Central (Sedac) invitó a obispos, sacerdotes y feligresía católica a orar por el pueblo de Nicaragua “el cual —muchas veces— afronta una desafiante realidad”, se lee al inicio del comunicado.
La jornada de oración “Gritamos por Nicaragua” surge luego de una reunión de la Asamblea del Sedac, en la que se abordó la crítica situación que atraviesa la Iglesia católica del país.