La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), a través de un comunicado divulgado deste 20 de octubre, informó que finalizó «con éxito» la actualización de la Declaración de Salta II, que fue aprobada en la 80 Asamblea General celebrada en Córdoba, Argentina, en la que incluyeron parte de los retos y principios de la libertad de expresión en la era digital.
En el documento actualizado de la Declaración de Salta II, según la SIP, se estableció «la necesidad de que los gobiernos no interfieran en el acceso a la información a través de censura previa y tampoco mediante sanciones a quienes critiquen a las autoridades en el espacio digital».
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Además, resalta que «los derechos a las libertades de expresión y de prensa deben ser garantizados tanto en el ámbito analógico como en el digital, lo que implica que las regulaciones sobre internet, inteligencia artificial y otras tecnologías deben respetar los derechos humanos y asegurar un acceso libre y neutral a la red».
Uso de la inteligencia artificial en debate ante la SIP
La actualización de la Declaración de Salta II, afirmó la SIP, tiene como objetivo «responder a los cambios tecnológicos acelerados y a los desafíos emergentes que afectan tanto a la libertad de expresión como a la sostenibilidad de los medios de comunicación».
Algunos de los temas que abordaron en dicho documento fueron «inteligencia artificial; la opacidad de los algoritmos, que puede fomentar la polarización y la difusión de desinformación, minando así el debate público; las disrupciones comerciales generadas por las grandes empresas tecnológicas, que concentran el mercado de la publicidad, y el derecho de propiedad intelectual, cuyo respeto es fundamental para la viabilidad económica del periodismo».
La organización, promotora de la libertad de prensa y expresión en el continente americano, resaltó que algunos de los aspectos más importantes que fueron introducidos incluyen la «protección de los derechos de autor y la compensación justa para los medios de comunicación y periodistas por el uso de sus contenidos en plataformas digitales y motores de inteligencia artificial»; y la adopción de «medidas para evitar prácticas que afecten la libre competencia y la diversidad informativa».
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La SIP señala que en uno de los principios de este documento establecieron que «aquellos actores tecnológicos que desconocen o eluden los marcos regulatorios que los involucran atentan contra el derecho a la información y la libertad de prensa».
Además, hicieron énfasis en la «responsabilidad de los estados en cuanto a la protección de los periodistas y medios de comunicación frente a la violencia digital, el acoso y la ciber vigilancia».
«Se insta a los gobiernos a garantizar un ambiente libre de violencia y ataques cibernéticos contra quienes ejercen la función de informar, así como a investigar y sancionar rápidamente cualquier agresión», indicó la SIP en su misiva de este domingo.
La actualización de esta Declaración fue producto de una amplia consulta, en la que convocaron «a más de 150 personas y organizaciones representantes de medios de comunicación, empresas tecnológicas y de comunicación internacionales, centros de pensamiento, organizaciones intergubernamentales de derechos humanos, la sociedad civil, académicos, periodistas y abogados».
Persecución contra periodistas continúa en Nicaragua
El periodista y editor Fabián Medina, quien en esta semana, durante la 80 Asamblea Anual de esta organización, recogió en nombre de todos los periodistas latinoamericanos en el exilio el Premio a la Libertad de Prensa 2024, denunció la persecución que vive la prensa independiente de en Nicaragua, señalando que en el país los comunicadores son considerados por el régimen orteguista «más peligroso que los narcotraficantes».

Medina denunció que en los últimos años más de 270 periodistas nicaragüenses han tenido que exiliarse producto de la persecución gubernamental, señalando que en el país estos son acusados de «traición a la patria, de terrorismo, de difundir noticias falsas, lo que en realidad quiere decir, por informar la verdad».
Además, mencionó justamente por esta persecución que sufre en Nicaragua esta era la primera reunión internacional a la que acudía, aunque había recibido varias invitaciones en años anteriores, «precisamente para evitar problemas» para su familia.