El subsecretario adjunto de la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado de Estados Unidos, Enrique Roig, se refirió a la presunta utilización de embajadas y consulados por parte del régimen de Daniel Ortega para reprimir a disidentes en el exterior.
«Es algo que estamos vigilando, consiguiendo información sobre cómo se utilizan las embajadas, no solamente en el caso de Nicaragua, sino que también de otros países que (usan) como base de operaciones cuando vemos el tema de represión internacional», dijo Roig durante el foro «Represión transnacional en la región: el caso de Nicaragua», en el marco de la 54 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Asunción, Paraguay.
«Cuando vemos, con el tema de represión transnacional, vamos documentando y tomando medidas cuando vemos que hay acciones desde una embajada y están en contra de los derechos humanos y aumentando la represión internacional», añadió.
En medio de los señalamientos al régimen por implementar un trampolín migratorio en Nicaragua, principalmente a través de la llegada de vuelos chárter, la administración nicaragüense ha abierto al menos 11 embajadas y consulados en países donde no existe comunidad de nicaragüenses a las que pueda proporcionarles servicios.
La más reciente es la Embajada de Nicaragua en el Emirato Islámico de Afganistán, anunciada el 21 de junio por la vocera del régimen y primera dama, Rosario Murillo.
Sin embargo, Roig prefirió no referirse a las recientes relaciones entre el régimen de Daniel Ortega y de Afganistán bajo el control de los talibanes.
«No tengo comentarios sobre eso», puntualizó.
EE. UU. debe visibilizar represión transnacional
Roig aseguró durante el foro que detener la represión transnacional es uno de los principales objetivos de Estados Unidos en cuanto a la defensa de derechos humanos.
«Actuar para detener la represión transnacional es una prioridad para Estados Unidos. Todos debemos responder enérgicamente para visibilizarla, para disuadir esta práctica y que los actores rindan cuenta», dijo Roig.
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Según Roig, este tipo de acciones ponen en peligro la seguridad pública y violan el Estado de Derecho de los países donde se persigue a disidentes. No obstante, evitó referirse a posibles intercambios entre Estados Unidos y Costa Rica sobre este tema.

«En mi oficina nos basamos en investigaciones con socios externos para comprender las tendencias y hemos ampliado nuestros informes en derechos humanos para ampliar sobre el tema de represión transnacional», añadió.
Oficina impulsa visas para defensores de derechos humanos
Roig refirió que la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado de Estados Unidos impulsa una legislación en el Congreso del país norteamericano para crear una nueva categoría de visas para defensores de derechos humanos y «actores democráticos».
«Porque hemos aprendido la lección porque no solamente en Nicaragua hemos visto tantos exiliados. Tener otra categoría de visas que facilite los beneficios que se pueden otorgar a alguien que llegue a nuestro país. Ahora es muy limitado por las categorías de visas que tenemos y demasiada democracia», dijo Roig.
«Es algo que está impulsando nuestra oficina para ver si se puede lograr este tipo de categorías», añadió.