Desde que en Nicaragua se prohibieron todas las formas de protesta callejera, a los ciudadanos dentro del país les han quedado pocos —poquísimos— espacios desde donde pueden compartir sus inconformidades con las políticas estatales o temas de relevancia nacional. Una de estas es por medio de los memes, donde a través de la burla se hacen críticas a temas de interés nacional.
El más reciente tema del que se ha hecho este tipo de críticas es la aplicación del Censo Nacional de Población y Vivienda. En redes sociales los memes no han cesado como una expresión de humor en medio de la desconfianza que el censo ha generado alrededor de la utilización de los datos personales por parte del régimen.
El pasado 30 de abril, el régimen orteguista, a través del Banco Central de Nicaragua (BCN) y el Inide, inició el IX Censo Nacional de Población y Vivienda 2024, enviando a más de ocho mil encuestadores casa a casa por todo el país para recoger información —según el orteguismo— relacionada con la “cantidad de habitantes por vivienda, sexo, estrato, cómo vivimos, cómo son nuestras viviendas y todo lo que llamamos establecimientos comerciales”. Sin embargo, la desconfianza en las personas encuestadoras aumenta mientras se les ve con banderas del FSLN y escoltados por policías.
«En contextos de nula libertad de expresión, como es el caso de Nicaragua, es muy usual que se utilice un recurso como este que permite, mediante la mofa y el sarcasmo, plantear la mala práctica de la libertad de expresión en la que incurre un mandatario», dijo a LA PRENSA Marlon Mora, catedrático, periodista y especialista en comunicación costarricense.

Un especialista en comunicación nicaragüense, quien pidió el anonimato por temor a represalias, dijo a LA PRENSA que el meme es una renovación de las pintas en muros que se implementaban antes de la revolución digital como forma de expresar descontento o hacer humor de la política. El especialista señaló que en la época del imperio romano aparecían insultos contra las autoridades.
«En Nicaragua, todos los que tienen más de 50 años recuerdan las pintas que se hacían contra Somoza. En el siglo XXI se ha pasado de la pared real a la pared virtual. La idea es la misma: burlarse del poder autoritario. Mientras más autoritaria es la figura del poder, más ácida es la protesta de la gente en esta pared virtual», señaló.

Expresó que el meme comenzó como un mensaje divertido, pero en el caso de Nicaragua se ha convertido en un mensaje político porque el régimen no da espacio para que la gente se exprese en las plazas o calles.
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«Entonces, lo que queda es el muro virtual. Es el güegüense en el siglo XXI que le dice al gobierno que tienen una máscara puesta. Es una manera de repudiar al poder», señaló.
Los memes a la orden del día
Mora coincidió con el especialista asegurando que el meme, en sus orígenes, estuvo más vinculado con el chiste y la mofa, pero que actualmente tiene una connotación crítica y de protesta.
«Al principio, el meme tuvo una razón de ser más relacionada con el chiste, pero ahora hasta es utilizado en el periodismo que tiene la virtud de utilizar el sarcasmo al momento de comunicar ideas. Antes, teníamos la caricatura y el dibujo en el pasado. En redes sociales se ha convertido en una herramienta de crítica. El meme nos facilita esa alternativa y ahora existen otros mecanismos, como videos cortos, que se han nutrido del meme», dijo Mora.

Diversas páginas, especialmente en Facebook, se dedican a recrear situaciones, como la falta de agua en algunos barrios de Managua, las intervenciones de la vocera de la dictadura, Rosario Murillo, las olas migratorias sobre todo a EE. UU. y las altas temperaturas que se registran en todo el país.
En Nicaragua, una buena parte de las veces que la vocera de la dictadura, Rosario Murillo, emite virulentos discursos, genera reacciones en redes sociales a través de memes y fragmentos de video.
«Si no tuviéramos a esta dictadura, los sentimientos de la población serían totalmente diferentes. Hay un descontento desde hace años y desde 2018 es mayor. Al tener a estos personajes que no son queridos, al ver un contenido que les hace sátira y los cuestione, hace una conexión instantánea con la población», dijo el creador de la página de sátira política Mapache Jambado a LA PRENSA.
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Para este creador de contenido, el meme es la herramienta más fuerte con la que cuenta la ciudadanía para expresarse en Nicaragua.
«No creo que sea el último recurso, pero sí que es el más fuerte. Siempre he considerado que el meme es un arma tan poderosa, pero no se le reconoce el poder que tiene que, incluso, puede ser un instrumento de información», dijo el creador de contenido.
