Docentes que laboran para el Ministerio de Educación (Mined), impartiendo clases en colegios públicos del país, denunciaron que los siguen obligando a aprobar alumnos y dejar que avancen al próximo grado “aunque no sepan nada”, porque mantienen la política de la dictadura Ortega Murillo de que “nadie se queda” o “repite el grado”.
“La política del Gobierno es que nadie se queda, sepan o no sepan son promovidos. Ahora, si un maestro deja a un alumno tiene que dar muchas explicaciones, que si visitaste la casa del alumno, que si hablaste con los padres, que si dejaste tareas extras y es mentira, los chavalos no hacen esos trabajos, no hacen las tareas extras, y se les termina regalando la nota porque a eso estamos obligados”, indicó a LA PRENSA un docente de secundaria de la capital.
Explicó que son sometidos a un acoso brutal de parte de las autoridades del Mined, que incluso usan a «políticos», que son personas del Frente Sandinista para que lleguen a revisarles sus planes de trabajo, supuestamente para «verificar» que estén haciendo las cosas bien en caso que reprueben a un alumno, aunque estos en realidad no sepan nada de docencia porque no tienen estudios relacionados con esto.
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«En mi caso antes lo hacía, reprobaba a los que no sabían leer o en secundaria a quienes no habían rendido en el año, pero te mandan a llamar a despacho a la delegación departamental, te cuestionan sobre qué alternativas aplicás para que los alumnos no se queden. (Cuestionan) que si llamé a los padres, que si fui a su casa, como si ellos asumieran esos costos de esas gestiones», apuntó.
Agregó que el Mined no da un viático a los docentes por ingresar recargas para llamar a padres de los alumnos, no asigna celulares para que se hagan esas llamadas, y tampoco les dan dinero para que paguen pasajes para ir a las casas de los alumnos, y con sus salarios precarios tampoco les sobra para asumir esos costos.
«Todo esto que te cuestionan si hiciste, aunque sepan que no te dan nada para que lo hagás, es parte de las presiones que le ponen a uno para que no deje a nadie repitiendo y uno como no tiene para asumir esos costos, porque además tenemos que salir a cubrir otras plazas en otros colegios para sobrevivir, pues se termina obedeciendo la política, sobre todo para no ser acosado, no perder el trabajo y no entrar en conflicto con el Mined. Entonces, se les pone el 60 de aprobado y que la vida les cobre para bien o para mal, porque el chavalo y sus padres saben si este sabe o no, si debía o no pasar ese grado», indicó el profesor.
17 bachilleres pasaron «con nota regalada»
Explicó que el año pasado, en el grupo de más de 40 que tenía asignado en el colegio público que labora, al menos 17 bachilleres se promocionaron gracias a notas regaladas.
«Eran estudiantes que casi no llegaban, se perdieron hasta por dos meses algunos, pero como regresaron y estuvieron en clases al final del curso pues se les acepta y no se les puede reprobar, pero esos chavalos no saben nada, qué van a saber si se pierden tanto tiempo, entonces te obligan a dar bachilleratos, porque son bachilleratos regalados», denunció.
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Indicó que si no pasaba a esos alumnos «me mandan a llamar por donde quiera, te pasan memorándum, porque la política es que aprueben, sepan o no sepan, porque eso de poner tareas extras o trabajos extras es como regalar la nota, porque si ese chavalo no rindió en todo el año con una tarea no va a aprender todo lo que se impartió».
Alumnos «pasan cholos aunque no sepan leer y escribir»
Una docente de primaria de otro colegio público de la capital, también integrante de la Unidad Sindical Magisterial, explicó que los directores de los colegios públicos los viven amenazando, indicando que “viene la departamental, la nacional, que andan midiendo a los maestros, que quienes estén mal parados iban de viaje”.
Resaltó que antes de esta política de que «nadie se queda», implementada por el Mined por órdenes del orteguismo, “con la autonomía de los docentes, los estándares educativos y las matriz de contenido, eran excelentes porque el que sabía, sabía y pasaba, y el que no, se quedaba repitiendo como corresponde”.
Explicó que al menos en el colegio en que labora los alumnos “pasan cholos” de primero a segundo, hasta tercer grado, sepan o no leer y escribir, pero resaltó que al menos en tercero les permiten aplazar a los que al terminar ese grado no saben leer, remarcando que «ese es el colador» que todavía les permiten tener.
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Aulas con más de 40 estudiantes
La docente se quejó de que la carga que tienen es grande, con grupos de más de 40 alumnos, sobre todo en grados como tercero en los que llegan estudiantes que no saben leer y escribir, porque fueron «pasados sin saber nada de eso».
“El Mined dice que hay que dar un trato especial, que hay que dividir en dos grupos, de los que saben leer y los que no, pero con qué tiempo, uno no tiene tiempo para eso, y se podría evitar reprobando al que termina primer grado y no sabe leer, pero no les gusta, quieren que pasen y luego nos quieren sobrecargar para que también aprendan a leer hasta tercer grado», apuntó.
El Ministerio de Educación recientemente lanzó la «Campaña Nacional de Comprensión Lectora», asegurando que es parte del «reconocimiento que la institución estatal da a esta habilidad en todas las etapas educativas», y que se da en el «marco de las estrategias nacionales», que incluyen «eventos como certámenes académicos, oratorias y competencias de lectura para niños, adolescentes y jóvenes».
Sin embargo, en los últimos cinco años —pese a las denuncias públicas de docentes que este medio de comunicación ha divulgado— el Mined nunca se ha referido a los graves problemas que genera en la comunidad estudiantil la política que mantiene para que «nadie se quede» repitiendo un grado escolar.