El régimen de Daniel Ortega sigue sin mostrar dificultades para obtener liquidez desde el exterior, aunque no ha anunciado recursos frescos. Entre enero y noviembre del año pasado, los organismos financieros y cooperantes bilaterales facilitaron 682.9 millones de dólares, superando los 682.9 millones en el 2022, según datos del Ministerio de Hacienda y Crédito Público.
Gran parte de estos recursos se los proveyó el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), que aportó 529.8 millones de dólares. Es decir que de cada 100 dólares que el Gobierno captó en recursos externos, 77 dólares provenían de ese banco, que hasta en ese momento estaba manejado por el aliado del orteguismo, Dante Mossi.
Todos los recursos tuvieron como destino el Gobierno central, según muestran las cifras oficiales, que indican que el Banco Central de Nicaragua (BCN), el sector público no financiero, el Sistema Financiero Nacional no se encuentran entre los beneficiarios.
Del total de los recursos desembolsados, 662.7 millones fueron entregados por las multilaterales. Además del BCIE, también el Banco Mundial (47.7 millones) y el Banco Interamericano de Desarrollo (40.2 millones) aportaron recursos. En su conjunto dieron 87.9 millones de dólares, por debajo de los 135.1 millones en todo el 2022.
«Lo que estamos viendo son recursos que están programados a desembolsarse en el tiempo. Debemos estar claros que no son préstamos frescos, sino recursos que se consiguieron en pandemia y se siguen entregando. Incluso, el mismo BCIE no ha hecho nuevas aprobaciones, desde que se aumentó la presión para cambiar a Mossi. Ahora debemos estar pendientes de cómo van a evolucionar las aprobaciones con la nueva administración de Gisela Sánchez, que asumió en diciembre», explica un economista, que pide no ser citado su nombre por temor a represalias.
Esperarán resultado de elecciones en EE. UU.
«No he sabido de nuevas gestiones del Gobierno en el BCIE, en busca de recursos frescos. Supongo que están esperando ver cómo evoluciona su relación con la nueva presidenta, pero recordemos que esa institución es financiera, más que política. Ellos seguramente luego harán el cabildeo que les corresponda hacer para asegurarse que sigan fluyendo esos desembolsos», agregó.
En el caso del BM y el BID indicó que el gobierno de Ortega va a esperar lo que pase en Estados Unidos, con las elecciones presidenciales y cambio de gobierno en el 2025. «Recordemos que la Nica Act, no fue renovada en diciembre, habría que ver lo que pase en lo que resta del año o si una nueva legislatura impulsará un proyecto de ley similar, como ya hemos visto», indicó.
Pero más allá del planteamiento del economista, lo cierto es que las cifras que se observan en el 2023 superan los montos del 2017 y 2018, aunque todo debido a los recursos del BCIE, más que del BM y el BID.
Por ejemplo, en el 2016 y 2017, el BCIE entregó 131.6 y 140.2 millones de dólares en desembolsos, mientras que en el 2023 estos se duplicaron.
No obstante, el Gobierno, pese a que los flujos continúan, en el caso del BID estos siguen por debajo de 2016 y 2017. En esos años entregó 151.5 y 289.9 millones de dólares. No es el caso del Banco Mundial, donde el monto de 2023 supera los de esos años comparados (21.3 y 40.8 millones de dólares, respectivamente).
En el caso del Fondo Monetario Internacional, los números de Hacienda muestran que en el periodo solo en dos ocasiones ha hecho desembolsos sustanciales. En el 2020, en pleno impacto de la pandemia, otorgó 186.8 millones de dólares y el año siguiente 353.5 millones de dólares.
Los cooperantes bilaterales
Sobre los cooperantes bilaterales, el régimen de Ortega conserva aún algunos de estos, otros se han retirado del país gradualmente.
Hasta noviembre del año pasado, Alemania, Corea del Sur, España, Japón, Eximbank de India, el Fondo de Kuwait y otros (que no especifica Hacienda), estaban entre los que aún siguen tendiendo la mano al régimen de Ortega mediante el desembolso de préstamos.
China y Rusia no están en la lista de los principales. No está claro si los incorporó en el grupo de otros, donde el saldo asciende a 20.2 millones de dólares.
Dentro de los bilaterales, Japón y Corea del Sur son los principales cooperantes.
La cooperación bilateral sí ha disminuido respecto al 2016 y 2017. En esos años, los montos globales ascendieron a 33.7 y 34.7 millones de dólares. Incluso en el 2019 ascendió a 69 millones, de los cuales Corea del Sur aportó 32.4 millones.
Desembolsos globales sin alteración
Y si bien los bilaterales han disminuido su contribución, el aporte de los multilaterales, donde también figuran el Fida y la OPEP, hasta noviembre del año pasado era superior a los montos observados en el 2016 y 2017.
En esos años los montos ascendieron a 372 y 540.5 millones de dólares. El máximo de desembolsos se registró en 2021 con 1,162.2 millones, pero esto coincidió con los préstamos que en el 2020 el Gobierno consiguió en el contexto de la pandemia y el impacto de dos huracanes a finales de ese año.