Misael de Jesús Escorcia Rugama, un joven de 23 años originario de Sébaco, Matagalpa, ha pasado ilegalmente 980 días en las celdas del Sistema Penitenciario Jorge Navarro, comúnmente conocido como La Modelo. Este preso político, una de las víctimas más jóvenes del sistema carcelario, fue detenido por primera vez durante las protestas de abril de 2018.
Inicialmente fue acusado de varios delitos, incluyendo terrorismo, crimen organizado y portación ilegal de armas. Escorcia fue liberado en 2019 bajo la controvertida Ley de Amnistía. Sin embargo, fue nuevamente detenido y condenado por tráfico de drogas.
El 8 de mayo de 2021 efectivos de la Policía allanaron violentamente la vivienda del joven afirmando que poseía drogas.

Presos políticos desterrados
En el último año el régimen de Ortega ha cambiado la excarcelación por la figura del destierro, lo que según opositores continúa siendo una arbitrariedad. Esta preocupación fue expresada en un comunicado firmado por la organización Monteverde, luego del destierro de más de 18 líderes religiosos que se encontraban detenidos de manera arbitraria, incluido monseñor Rolando Álvarez.
«Este alivio se ve empañado por la realidad de su destierro forzado, impuesto por la dictadura sandinista y la persistente represión que enfrentan numerosos ciudadanos en Nicaragua. Estos actos contra líderes religiosos destacan la alarmante falta de libertad de culto y expresión en el país, situaciones que constituyen flagrantes violaciones de derechos humanos y libertades fundamentales», se puede leer en el comunicado.
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En los últimos 12 meses, el régimen ha desterrado en tres ocasiones a presos políticos. La primera vez fue en febrero de 2023, cuando más de 200 presos políticos fueron excarcelados a Estados Unidos, y Escorcia no fue incluido. Su caso se suma a más de 35 ciudadanos que continúan de manera arbitraria en las cárceles del régimen.