En otra decisión polémica como las que acostumbra la dictadura Ortega-Murillo, ha decidido que el estadio que se construye en León, se llamará Rigoberto López Pérez cuando esa ciudad ha producido tanto héroes deportivos que hubieran tenido mucho donde escoger, pero optaron por un personaje que jugó su rol en la historia, pero que nada tuvo que ver con los deportes que es para lo que está concebida la instalación que se planea terminar en mayo de este año, según las informaciones de los medios oficialistas en los últimos días.
López Pérez fue quien asesinó al dictador Anastasio Somoza García y en una decisión movida siempre por la política al viejo estadio de Managua, llamado para entonces General Somoza, los sandinistas lo rebautizaron como Rigoberto López Pérez, su ejecutor, pero más tarde fue renombrado como Dennis Martínez durante el gobierno de Arnoldo Alemán. En esos terrenos, se ha informado que se construye un complejo deportivo que tendrá como nombre Stanley Cayasso, vieja gloria del beisbol nacional y que sí hace sentido poner su nombre en una instalación como la que se levanta en Managua, pero en León volvieron a tomar una decisión polémica.
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Según cronistas deportivos de la ciudad de León, quienes hablaron con LA PRENSA bajo condición de no mencionar sus nombres por temor a las represalias de la dictadura Ortega-Murillo, Noel Areas era el nombre que la mayoría de la ciudadanía leonesa esperaba que llevara el estadio que se construye en terrenos de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, en León, y que otros nombres mencionados en las consultas fueron Arístides Sevilla, René Paredes, Antonio Chévez, Julio Juárez y Julio Moya, entre otros.
“Pero la orden que vino desde arriba es que se llame Rigoberto López Pérez y así se va a llamar, hasta que venga otro gobierno y le ponga un nombre de un héroe del deporte, así que ni modo, se llamará Rigoberto López Pérez”, mencionó un cronista leonés.
De hecho, hay muchas instalaciones deportivas en Nicaragua que llevan nombres de políticos que nada tienen que ver con el deporte y que tampoco hicieron nada por el deporte, pero nadie se atreve a contradecirle nada a la pareja de dictadores que hace unos meses cambió el nombre de Dennis Martínez, el mejor jugador de todos los tiempos, al Estadio Nacional de Managua porque el exbig leaguer no se ha quedado callado ante los abusos del gobierno que tiene presos hasta sacerdotes y obispos.