Hace 65 años la libertad en Cuba fue secuestrada por los comunistas castristas. De ser uno de los países más desarrollado de América pasó a ser el país más pobre del continente. Los empresarios, intelectuales y los que tuvieron la claridad para entender lo que venía, salieron huyendo hacia muchas partes de América y Europa. La gran mayoría emigró a Miami. La llegada de los cubanos le cambió la fisonomía a Miami, se generó un auge económico que se ha mantenido y desarrollado cada vez con más fuerza. Hoy Miami es un centro financiero mundial, un polo de desarrollo tecnológico, un atractivo turístico y un punto vital para el comercio de América y del mundo.
Los castristas afirmaron que los “gusanos” fracasarían en Miami, porque ya no tendrían “trabajadores para explotar como lo hacían en Cuba”. La historia les tapó la boca. Aquellos cubanos que huyeron con muy pocos recursos de la isla hoy han multiplicado por miles sus capitales y negocios.
Los deportistas, empresarios, artistas e intelectuales exiliados han demostrado que, en un país de libertades, los cubanos son grandes triunfadores en los deportes, los negocios, las artes y la ciencia. Y, como me decía en Noche Buena, Sarita (exiliada de 81 años), “aquí hago tres comidas al día y vivo en libertad con mi familia. Esto es vida y todo gracias al capitalismo”.
Gracias al exilio cubano se abrieron las puertas a todos los exiliados de América Latina, que han encontrado en Miami la oportunidad de residir y prosperar. Y sobre todo huir de la persecución criminal de los gobiernos narco-comunistas de Nicaragua, Venezuela, Cuba y de otros países en los que los dictadores de izquierda han llegado temporalmente al poder.
El exilio cubano también ha logrado éxitos importantísimos en la vida política en los EUA, al ocupar altos cargos en todas las instancias nacionales y estatales. Además de haber sido factor determinante en la formación de leyes y programas que benefician a los exiliados de todo el mundo.
El PIB per cápita de Miami es 50 veces el de Cuba. Y el principal sostén de la dictadura castrista, ha sido el envío de remeses y suministros de productos de consumo para el hogar y para los pequeños negocios. Se estima que los exiliados hasta el 2023 han enviado más de 55,000 millones de dólares en remesas formales e informales y llevado a la isla más de 60,000 millones de dólares en productos. Por lo que los castristas se tuvieron que tragar la expresión: “gusanos” y ahora les llaman, “comunidad cubana en el exterior”. Es decir, sin el exilio cubano, la dictadura nadaría en la más miserable pauperización.
Pero la victoria más importante del exilio cubano ha sido la del ejemplo. Cuando mis dos hijas mayores llegaron a la juventud me preocupó que fueran a caer en los cantos de sirena de los izquierdosos como caí yo. Me pregunté: ¿qué libros debo regalarles para combatir las ideas comunistas? Terminé convencido de que la realidad era el mejor camino. Les propuse unas vacaciones en Cuba con la condición de que pasaran una semana en lugares turísticos para extranjeros y otra semana con una familia cubana. El resultado fue maravilloso, quedaron claras de que el capitalismo y la libertad es por mucho superior a la dictadura y al comunismo.
El mayor logro para mí del exilio cubano es que permite comparar al mundo, entre la Cuba del castrismo, viviendo en pauperización, prostitución, corrupción y la ineficiencia del comunismo contra el desarrollo, la prosperidad, la libertad y la eficiencia capitalista de Miami.
El autor es empresario nicaragüense confiscado y exiliado.