La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, pese a que sigue intentando mostrar apoyo a la población católica de Nicaragua, a través de actividades de tendencia religiosa, nuevamente dejó al descubierto su doble discurso y verdadero rechazo por la población cristiana que profesa esa religión.
Este 20 de diciembre, mientras la dictadura orteguista —a través de la Alcaldía de Managua— premiaba a los 21 “mejores” altares a la Purísima Virgen María, de 300 que participaron en la 15 edición de dicho concurso, del otro lado de Nicaragua, en La Cruz de Río Grande, ordenó el secuestro a monseñor Isidoro Mora, obispo de la Diócesis de Siuna.
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Se presume que la dictadura ordenó la captura del obispo de Siuna en represalia a que en una homilía, del pasado 19 de diciembre, pidió oraciones en favor de monseñor Rolando Álvarez, obispo de la Diócesis de Matagalpa, a quien el orteguismo mantiene secuestrado desde hace más de 500 días.
Población rechaza hipocresía y corrupción de la dictadura
La población nicaragüense, al conocer la captura del obispo de Siuna, expresó su rechazo a través de las redes sociales, especialmente en las publicaciones de medios oficialistas en las que ensalzaban la entrega de premios a los “mejores” altares a la Purísima Virgen María.
“Hipócritas, siguen persiguiendo a la iglesia de Cristo” y “No somos un país normal. Somos una dictadura que persigue a la iglesia Católica y acaban de secuestrar al obispo de Siuna”, son algunos de los comentarios que dejaron los nicaragüenses en las publicaciones de medios oficialistas.
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Otros internautas también aprovecharon para dejar comentarios en las publicaciones relacionadas con la entrega de premio de los altares, denunciando que dicha selección de los mejores son “amañadas”, “se hacen negocios” y se entregan entre “amigos” y no a los verdaderos tradicionalistas que se esfuerzan por realizar sus altares.
“Hacen negocios con los ganadores, no miran lo tradicionalista y si le dan el premio a sus amigos le piden un porcentaje de eso. Es lamentable porque la Alcaldía hace un bonito concurso, pero los jueces lo hacen por negocio y eso molesta como tradicionalista de 68 años, que puede más que uno de 2 años, y todo por dinero”, manifestó un poblador.
La Alcaldía de Managua aseguró que para la elección de los mejores altares «se tomó en cuenta la originalidad, el simbolismo y sobre todo el rescate de la tradición». Los reportes no detallan los nombres de los ganadores, el puntaje que recibieron para ganar, ni quiénes fueron los jueces, y la cantidad de dinero que se les entregó como premio.