Escribo esta carta desde lo profundo del corazón, son palabras cargadas de ilusión y, sobre todo, desbordadas de fe. Éste que te escribe es el Dennis Martínez más genuino, abierto y sincero. Debo confesar que estoy agradecido porque nuevamente no me abandonaste, me cuidaste y le diste salud y felicidad a mi familia. Sin embargo, en esta ocasión no te vengo a pedir por mi círculo cercano, sino te imploro ayudes a nuestro país. Aquí te presento mis cinco deseos de Navidad.
1- Libertad para monseñor Rolando Álvarez: Como católico, ser humano y nicaragüense me duele que alguien como monseñor esté en la cárcel por ser honesto y predicar la palabra de Dios con hechos, no solo con palabras. Alguien como él merece estar cerca de su pueblo y haciendo lo que más le gusta: llevar el evangelio a todos los rincones. Tampoco te olvides de los cientos de presos políticos que también se apagan por tantos maltratos.
2- Elecciones libres: Ya no queremos más derramamiento de sangre en Nicaragua, sino que se imponga la democracia y que el pueblo soberano decida su futuro. Seguir en lo que estamos o cambiar el rumbo, pero para eso se requieren elecciones libres en donde el voto de cada ciudadano se respete, no como el circo que se vive en la actualidad.
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3-Desaparición del Ejército y reestructuración de la Policía Nacional: ¿Para qué sirve una institución si no es para proteger a sus ciudadanos? El Ejército de Nicaragua se escondió cuando grupos paramilitares asesinaban a manifestantes y diferentes informes los acusan de haber facilitado armamento. Un país que pide paz no necesita de un ejército que despilfarre dinero en armas, sino un pueblo lleno de libros. También la Policía Nacional necesita una limpieza de pies a cabeza por su participación directa en la represión e ir en contra de sus principios.
4- Educación de calidad: En Nicaragua los gobernantes confiscan la educación, cierran universidades y deteriorar el sistema de aprendizaje. Nuestro pueblo se pierde por falta de conocimiento, falta de educación y de inversión real en esta disciplina. La escasa inversión en el sistema educativo obliga a los jóvenes buscar otras oportunidades en el exterior porque ven cómo sus universidades caen en manos de un partido político, olvidando que son territorios de pensamientos libres y forjadores de los cimientos de un país.
5-Ganar la Serie del Caribe: Sheynnis Palacios nos ha demostrado que todo es posible y nos ha regresado la ilusión de creer como nicaragüenses. Soy un amante del beisbol y me encantaría que Nicaragua pudiera ganar la Serie del Caribe para darle otra alegría a mi país. El beisbol nos une y poder volver a levantar una Bandera Nacional con orgullo por un logro galvaniza a nuestra sociedad, aunque sea un momento corto y hasta banal, en tiempos de crisis como el que vive Nicaragua, eso es gasolina para el alma.