Mientras los Leones no solo han agarrado el paso, sino que han acelerado en la Liga de Beisbol Profesional, al extremo de eslabonar una cadena de siete victorias, los Indios del Bóer tienen su propia racha, pero de derrotas, que por el momento va por seis al hilo.
Los de los felinos ha sido bastante habitual. Por lo general están compitiendo cada año y aunque a veces inician mal, se las arreglan para reagruparse y volver a la senda ganadora como en esta temporada en la que marchan de líderes con balance de 14-8 hasta ahora.
Y aunque a menudo se habla de los Leones tienen que batallar para hacerle frente a todos los compromisos que asumen, al final logran presentar un equipo competitivo sobre el terreno de juego y mantienen contenta a su fanaticada que les apoya en todo instante.
El Bóer es lo contrario. Da la impresión que es estructurado por personas que no tienen conocimiento del juego, realizan contrataciones que frecuentemente son una decepción y salvo el año pasado, es muy común verlo en los últimos lugares, como está ahorita.
Menos mal que con excepción de los Leones, los demás equipos han batallado para ser consistentes y eso permite que los Indios, a pesar de su mal desempeño, no se vayan tan largo de los demás clubes, además, que ya no hay para donde ahí ir en el sótano.
Lo que sucede ahora, magnifica la sorpresa del año pasado, cuando a pesar que nadie lo visualizó, la tribu avanzó a los playoffs y se coronó campeón contra todo pronóstico en una labor increíble de sus jugadores y sus entrenadores, liderados por el mánager Joel Fuentes.
Pero ahora, han regresado a su posición habitual, el sótano, donde será difícil que salgan, a menos que otro equipo, llámese Tren del Norte, vuelva a caer en barrena y la tribu logre sacar la cabeza del agua, aunque para entonces, seguro continuarán jugando solos.