Terminó el viaje de fantasía del Real Estelí en la Copa Centroamericana. Se despidió con honor, consiguiendo un empate (1-1) por primera vez en su historia contra el Alajuelense tras ocho derrotas consecutivas. Aunque el marcador global finalizó 4-1 por la humillación sufrida en el Estadio Independencia y el título se quedó en Costa Rica, el Tren del Norte dejó un sabor a triunfo, convirtiéndose en el primer equipo nicaragüense en llegar a una final internacional.

Después de la anotación de Joel Campbell, el empate marcado por Byron Bonilla galvanizó al equipo, dándole otra cara, mostrando el atrevimiento de otros encuentros y generando mejores oportunidades. Estelí dijo adiós con las botas puestas, levantando la imagen del primer tiempo cuando parecía nuevamente dormido y, a pesar de haber tenido dos oportunidades claras, se veía con poca creatividad. Todo eso quedó olvidado con el cambio de chip, haciendo que Leonel Moreira se convirtiera en el héroe tico con las dos atajadas magistrales a Juan Barrera, siendo ambas de cabeza.
Gol tempranero
Joel Campbell tempraneó a un Real Estelí frío, opaco en las marcas e inútil en las salidas. Un centro de Michael Barrantes encontró a Campbell solo, sin nadie que le incomodara ¿Cómo es posible que nadie cubriera al mejor jugador del Alajuelense? Tanto Harold Medina y Arley Bonilla dormían a sus espaldas. En cuatro minutos, los ticos continuaban la humillación al Tren del Norte.

El problema del Estelí estaba en su falta de fondo físico, falta de presión, falta de tenencia útil de la pelota y falta de ambición para ir hacia el frente. Parecía que el equipo que goleaba y jugaba con tranquilidad era el Estelí porque no se preocupaba por imprimirle intensidad al encuentro. El alajuelense ganaba caminando, sin sudar, sin despeinarse, sin correr, se encontraron con un manjar en la final.
Otoniel Olivas murió terco con tres hombres a las ofensiva y solamente tres mediocampistas, los cuales se vieron aislados. De nada sirvieron los ejemplos de los dos partidos contra el CAI y el segundo tiempo ante el Alajuelense en Estelí cuando el equipo cambió totalmente con cuatro mediocampistas y dos delanteros. A pesar de lo mal que se veía el Estelí logró tener dos momentos claves en la primera parte: el disparo de larga distancia de Marlon López que lo estampó en el travesaño y el centro de Oscar Acevedo que Juan Barrera encontró con la cabeza, pero el arquero Leonel Moreira rechazó con las piernas.
Agitó el banquillo
La entrada de Abel Méndez y el cambio de posición de Juan Barrera le dio otro aire al equipo, que presionó sin pausas y batalló en cada momento del segundo tiempo. Harold Medina tuvo una oportunidad envidiable y la mandó a un costado. Lo mejor del Estelí fue Byron Bonilla, Marlon López y Ebert Martínez, quien ganó todos los duelos y se convirtió en el pilar defensivo del conjunto. Fue lamentable ver la caída estrepitosa de Harold Medina en el medio campo y cómo Barrera se ha ido diluyendo en influencia de juego.
Estelí llegó más allá de sus expectativas y ahora le tocará pensar en la Concachampions el próximo año en donde se medirá a los mejores equipos de Concacaf.