Cada 2 de noviembre se conmemora el Día Internacional para poner fin a la impunidad de los crímenes contra periodistas. En Nicaragua, desde el inicio de la crisis sociopolítica que atraviesa el país, el régimen ha arremetido de forma violenta contra el periodismo independiente porque representa una voz incómoda para su administración.
Periodistas y Comunicadores Independientes (PCIN) junto con el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca + denunciaron que los múltiples crímenes cometidos por la dictadura de Nicaragua contra centenares de periodistas, así como «la criminalización, el asedio, detenciones, agresiones, enjuiciamientos, confiscaciones de medios de comunicación, destierro y desnacionalización», siguen impunes.
«La impunidad de los crímenes contra periodistas aumentó progresivamente desde 2008. En dicho año turbas progobierno agredieron a periodistas que cubrían las protestas masivas por el fraude electoral cometido por el partido del dictador Daniel Ortega. Ninguna de aquellas agresiones, que incluyeron heridas, golpes, robo y destrucción de equipos y vehículos, fue investigada ni sancionada. En 2012 un grupo de periodistas presentó a la División de Relaciones Públicas de la Policía Nacional un documento pormenorizado con 88 casos de agresiones en contra de periodistas. No se realizó ninguna investigación», denunciaron los colectivos en un comunicado.
La embestida de la dictadura cometió más de 700 agresiones contra la libertad de prensa en 2022, según documentó la organización Voces del Sur. Actualmente, el régimen mantiene como preso político al periodista Víctor Ticay quien fue detenido luego de darle cobertura a una actividad religiosa en Semana Santa de este año, en medio de la escalada represiva contra la Iglesia católica.
Sin justicia para Gahona
Durante los primeros días de las protestas civiles en 2018, el 21 de abril fue asesinado el periodista de Bluefields, Ángel Gahona. Este se encontraba dándole cobertura a las protestas en el Caribe, y durante el momento de su asesinato el periodista realizaba una transmisión en vivo donde quedó registrado cómo se desplomó al suelo luego de recibir un impacto de bala.
Asimismo, otros colegas documentaron este crimen. Opositores y medios de comunicación han señalado como culpables a agentes de la Policía al servicio de la dictadura.
PCIN y el Colectivo de Nunca + describieron este brutal acto como «el empeoramiento de los ataques en contra de la prensa independiente en Nicaragua».

Otras violaciones al periodismo
«La embestida de la dictadura de Nicaragua empezó bloqueando transmisiones de medios de comunicación y reteniendo papel, tinta y otros insumos a periódicos como LA PRENSA y El Nuevo Diario, confiscando en diciembre de 2018 la televisora 100% Noticias, y apresando a su director Miguel Mora y a su jefa de redacción, Lucía Pineda. Miguel Mora estuvo dos veces detenido. En febrero de 2023 fue desterrado y desnacionalizado. A Lucía Pineda se le privó de su nacionalidad nicaragüense, tuvo que salir del país y su casa fue confiscada», denunciaron estas organizaciones.
En estos cinco años de resistencia, los periodistas se han visto afectados de diversas formas. Asimismo, la mala administración de la pandemia covid-19 afectó a decenas de actores de la comunicación que no fueron registrados como casos de contagio por el Ministerio de Salud.
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Además, PCIN y el Colectivo denunciaron que al menos 22 periodistas fueron desnacionalizados, 218 han sido forzados a exiliarse entre 2018 y septiembre de 2023.
«Exigimos justicia por el asesinato del periodista Ángel Gahona, el restablecimiento de la libertad de expresión en Nicaragua, la devolución y reparación de los bienes confiscados inconstitucionalmente, que se deroguen todas las leyes represivas que generan censura en la población, y, en general, que se investiguen y sancionen los crímenes cometidos en contra de los/as periodistas en Nicaragua», finalizaron.