David Ortiz, quien resultó una fuerza ofensiva devastadora y llegó a convertirse en uno de los bateadores más importantes en la historia de los Medias Rojas de Boston, está a la cabeza de la nueva promoción de integrantes al Salón de la Fama del Beisbol Latino, que tendrá su ceremonia de exaltación a finales de año.
Junto a Ortiz, quien ya es miembro del Salón de la Fama de las Grandes Ligas, también serán incorporados al campo de los inmortales del beisbol latino sus connacionales Adrián Beltré y Manny Ramírez, lo mismo que el boricua Carlos Beltrán y el venezolano Bobby Abreu, todos con un gran historial en las Mayores.
La ceremonia de nuevos ingresos al Salón de la Fama del Beisbol Latino (SFBL) tendrá lugar a finales de este año en el mundialmente conocido destino turístico de Punta Cana, República Dominicana, y se espera la presencia de grandes personalidades del beisbol, lo mismo que autoridades como el presidente quisqueyano Luis Abinader.
De acuerdo a la información suministrada en un comunicado del SFBL, además de los 51 cronistas latinoamericanos que conforman el comité elector, también participaron durante el proceso de votación directivos de la entidad y se dio una reñida selección final que dejó dentro a Manny Ramírez y fuera al venezolano Johan Santana.
Ortiz, un bateador de 541 jonrones, con participación en 10 Juegos de Estrellas y jugando un papel decisivo en tres títulos de Serie Mundial conseguidos por Boston, era una escogencia obligada, lo mismo que Adrián Beltré, cañonero con más de ,3000 hits (3,166) y cinco Guantes de Oro en una trayectoria de 21 años en la MLB.
De igual forma, Beltrán era un candidato fuerte después de acumular 435 jonrones y 70.1 de WAR en su carrera, en la que ganó un premio al Novato del Año, tres Guantes de Oro y asistió a nueve Juegos de Estrellas. También Bobby Abreu, un bateador de .291 en su carrera con 2,470 hits y 1,363 carreras empujadas en 18 años.
Manny Ramírez tiene cifras espectaculares como 555 cuadrangulares, 1,831 carreras impulsadas, dos títulos de Serie Mundial, un campeonato de bateo, 2,574 hits y 12 Juegos de Estrellas, pero su vínculo con el consumo de esteroides y suspensiones que sufrió de parte de la MLB, significan una hendidura en su perfil.
Sin embargo, es evidente que eso no tuvo mayor peso en el criterio de algunos electores y quizá eso podría cambiar las miradas en el futuro incluso para el Salón de la Fama de las Grandes Ligas. De hecho, Ramírez fue ingresado hace unas semanas al Salón de la Fama de los Indios de Cleveland, justo donde inició su historia.