Aunque logró extender a cinco sus apariciones consecutivas en las que impone su dominio y resalta su buen estado de forma, Jonathan Loáisiga vio tropezar de nuevo a los Yanquis, quienes fueron barridos en tres partidos por los Medias Rojas y ahora han sufrido una hilera de nueve derrotas consecutivas, el mal momento más prolongado desde 1995.
Loáisiga apareció en la colina en el octavo episodio, justo después de que un jonrón del joven Anthony Volpe había empatado las acciones 5-5. Y tras deshacerse de Adam Duvall en un elevado al bosque central y de Jarren Duran en rola a tercera, el nica llegó a 15 bateadores retirados de forma consecutiva desde que volvió de la lista de lesionados.
Y aunque un cañonazo de Trevor Story al jardín izquierdo terminó con el dominio perfecto, el nica retiró luego a Connor Wong en roletazo por las paradas cortas que sirvió para forzar a Story en la segunda y ponerle fin al episodio. De modo que desde que regresó a la acción, Loáisiga lleva 5.1 innings sin carreras y con solo un hit permitido.
Este trabajo le permitió mejorar hasta 1.04 su efectividad en 8.2 episodios en los que cede tres hits y una carrera limpia, con tres ponches y aún no concede bases por bolas. Le batean para .107 y su whip está en 0.35. después de ocho salidas en la temporada. El trayecto es corto, pero ha lucido muy bien. Este domingo utilizó 15 lanzamientos, ocho strikes.
Loáisiga estuvo a punto de ganar el partido, porque un operativo de los Yanquis había dado ventaja 6-5 en el cierre del octavo en una acción cerrada en home plate, pero la jugada fue revisada a petición de Boston y el fallo fue revertido. Isiah Kiner-Falefa fue out y volvió el empate 5-5. Al final, los Medias Rojas ganaron 6-5 con hit de Justin Turner.
De este modo, los Yanquis sufren nueve derrotas seguidas y su balance desmejoró a 60-64.