Monseñor Rolando Álvarez en peregrinación en la zona norte del país. Era frecuente que el obispo llevara la evangelización a todos los rincones de las iglesias pertenecientes a su diócesis acompañado siempre con campesinos de esas zonas rurales. Foto: ARCHIVO
Rolando Álvarez, el obispo que irrita a Daniel Ortega
Monseñor Rolando Álvarez ya ocupa un lugar en la historia de Nicaragua al ser el primer obispo encarcelado y despojado de su nacionalidad. Domingo te cuenta en imágenes como ha sido la vida pastoral de Monseñor Álvarez, el obispo que la dictadura no ha podido doblegar.
Desde niño jugaba a ser cura y hasta usaba como sotana la ropa de su mamá y hermana para dar la misa en su casa. Siempre estuvo en contra del Servicio Militar de los años ochenta, lo cual lo llevo al exilio en Guatemala.
Fue ordenado sacerdote el 7 de diciembre de 1994 y consagrado obispo de la Diócesis de Matagalpa el 2 de abril de 2011. Desde esa fecha, inició una misión pastoral por todos los rincones de las montañas del norte del país para llevar la evangelización a todas sus iglesias, en todas las comarcas, concluyendo su última visita pastoral el 18 de abril de 2018, el mismo día en que estalló la crisis política.
Algunos lo han apodado como “el obispo del pueblo” ya que ha llevado su misión pastoral montado a caballo en los lugares de más difícil acceso, en los buses, en las escuelas, en las zonas rurales y urbanas. Álvarez también goza de gran simpatía con la juventud.
Le gusta el baile, canta, se le ha visto limpiando la parroquia, cargando la peaña de algún santo en las fiestas patronales, montado en barcazas rústicas, visitando a los enfermos y sacando el Santísimo en procesión en medio de las balas como ocurrió el lunes 14 de mayo de 2018 en la ciudad de Sébaco, cuando manifestantes de esa ciudad eran reprimidos por paramilitares y policías.
Es una persona franca y de voz ceremoniosa. Esas virtudes en monseñor Álvarez lo llevaron a sufrir asedio y persecución por parte de la policía. La escalada de represión en su contra aumentó el 4 de agosto de 2022, cuando varios policías armados con sus fusiles AK-47 intentaron detener a Álvarez con el Santísimo en sus manos en las afueras de la sede de la Diócesis de Matagalpa.
Posteriormente lo dejaron acorralado en su parroquia junto con otros sacerdotes y laicos para culminar con un arresto domiciliar por seis meses, hasta el 9 de febrero cuando 222 presos políticos fueron desterrados hacia Estados Unidos por la dictadura de Ortega.
Álvarez también iba a ser desterrado, pero se negó a subir al avión y fue condenado a 26 años de cárcel en un juicio sumario, de revancha. Hace algunas semanas, en un segundo intento por desterrarlo, el obispo tampoco aceptó dejar el país.
Monseñor Álvarez cuando era un niño, desde muy pequeño jugaba a ser sacerdote y hasta oficiaba misa y predicaba la palabra a miembros de su familia. Foto: Archivo La Prensa.
El obispo Álvarez junto a su madre Ángela Lagos en Guatemala el día de su bachillerato. Fue uno de los alumnos graduados con honor. Foto: Archivo La Prensa.Rolando José Álvarez junto a su padre y hermanos cuando ofició su primera misa como sacerdote. Foto: Archivo La PrensaEn octubre de 2003 en un reportaje para el diario Hoy con el obispo Álvarez sobre el sacramento de la extremaunción a los enfermos. Foto por: Óscar Navarrete/ LA PRENSA.En su última visita pastoral en las comunidades rurales de Matiguás y Río Blanco el 18 de abril de 2018. Con esta visita el obispo concluía sus viajes de peregrinación a todas las iglesias católicas en las zonas rurales que pertenecen a su diócesis. Foto por: Óscar Navarrete/ LA PRENSA.
Monseñor Álvarez recorre en una procesión las calles de Sébaco con el Santísimo Sacramento el lunes 14 de mayo de 2018 en medio de un ataque de paramilitares y policías a los tranques de esta ciudad. Foto por: Archivo La Prensa.
El obispo Álvarez retuerce con sus manos el lampazo en la Catedral de Matagalpa durante una limpieza. Era común ver al obispo en todas las actividades de su diócesis donde se involucraba de lleno junto al personal. Foto por: Diócesis de Matagalpa.Durante una visita al campesino Juan Lanzas que fue golpeado salvajemente por policías orteguista ocasionándole gangrena en sus piernas por lo que tuvo que ser amputado. El crimen quedo en total impunidad. Monseñor Álvarez visitó a Lanzas y a su familia hasta su humilde vivienda. Foto por: Archivo La Prensa.Cruzando un río en una pequeña embarcación rústica en las montañas de Nicaragua. Monseñor Álvarez superaba todos los obstáculos para llevar la evangelización a su feligresía y por estas acciones se ganó mucho la admiración y respeto de los ciudadanos. Foto por: Diócesis de Matagalpa.Compartiendo con jóvenes en actividades deportivas. En este sector poblacional el obispo es muy admirado y querido. Foto por: Diócesis de Matagalpa.Monseñor Rolando Álvarez predicando el evangelio en los buses de Matagalpa durante la fiesta Misionera Diocesana en octubre de 2017. Foto por: Archivo La Prensa.De rodillas y en oración en las puertas de la Diócesis de Matagalpa antes de recorrer los alrededores con el Santísimo Sacramento el 4 de agosto de 2022. La policía trató de impedir la ceremonia del religioso, pero no pudieron a pesar de intimidarlo con su armamento y personal. Foto por: Diócesis de Matagalpa.Como respuesta a la acción religiosa de Monseñor Álvarez la policía bloqueó el acceso y las calles de la diócesis sometiendo al obispo y otros miembros de la Iglesia a un secuestro que concluyó con su encarcelamiento. Foto por: AFP La diáspora de exiliados nicaragüenses en Costa Rica inició una jornada de protesta por el secuestro de Monseñor Rolando Álvarez dando inicio a una denuncia internacional para exigir la liberación del obispo. En la imagen, exiliados protestan frente a la embajada de Nicaragua en San José el 19 de agosto de 2022. Foto por: Óscar Navarrete/ LA PRENSA.
Puede interesarte
COMO BENEFICIO DEL PLAN PREMIUM PODÉS COMENTAR EN TODOS NUESTROS ARTÍCULOS.
El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y
así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.