Casi cinco años le tomó al Sistema Financiero Nacional (SFN) recuperar la cartera de crédito bruta que tenían antes de abril de 2018, según muestran cifras recién actualizadas del Banco Central de Nicaragua (BCN). La tasa de mora sigue siendo alta, aunque la misma ha cedido, pero no se compara con la de hace cinco años.
Hasta junio de este año, el Sistema Financiero reportó una cartera bruta de préstamos equivalente a 166,073 millones de córdobas, casi similar a los 168,193 millones reportados en marzo del 2018, un mes previo al estallido de la crisis sociopolítica, que ocasionó no solo la salida masiva de depósitos (cuyo nivel ya se recuperó) sino también una fuerte contracción del crédito.
La recuperación de los depósitos no estuvo alineada a la entrega de crédito. Hasta marzo del 2018, los depósitos equivalían a 171,233.5 millones de córdobas, mientras que en la primera mitad de este año ya rebasaba los 209,254 millones de córdobas, lo que muestra un crecimiento de 22.20 por ciento.
Es decir que mientras la banca se ha mostrado muy restrictiva en el retorno de los créditos en manos del público, los depositantes no han dudado en devolver sus córdobas y dólares a los bancos, luego del temor que generó la crisis sociopolítica por el ataque estatal contra la población, lo que revivió el temor a una «operación Bertha», que significó a finales de la década de los ochenta —también bajo la administración sandinista— una devaluación masiva del córdoba, lo que dejó a miles de depositantes bancarios en la quiebra.
Y mientras la confianza del público en el Sistema Financiero se ha recuperado con mayor celeridad, la banca ha requerido cinco años para volver a entregar préstamos a las actividades económicas, siendo el préstamo comercial el más beneficiado, mientras otros sectores como los créditos hipotecarios están aún a la espera de que la banca les tienda la mano.
El comportamiento por cartera
Por actividad económica, hasta junio de este año el crédito comercial sumaba 65,422.2 millones de córdobas, lo que muestra una total recuperación de estos préstamos con relación a marzo del 2018, cuando este saldo ascendía a 60,482 millones de córdobas.
Por su parte, el crédito personal sumaba hasta junio del año en ejercicio a 28,689 millones de córdobas, un poco menos que los 33,325 millones en marzo de hace cinco años, lo que refleja que aún se requiere un mayor tiempo para que se consigan los niveles de recuperación total.
Los préstamos para vivienda ascienden hasta junio a 20,230.4 millones de córdobas, un poco menor que los 22,502 millones de córdobas de hace cinco años. Aún se requiere que la banca entregue 2,272 millones de córdobas, que antes del estallido social estaban en manos de los clientes.
El crédito industrial acumula un saldo de 22,801.2 millones de córdobas en la primera mitad de este año, mientras que hace cinco años al cierre del primer trimestre se ubicaba en 22,548.8 millones de córdobas, convirtiéndose en uno de los pocos préstamos que están totalmente recuperados.
Los préstamos al sector agrícola hasta junio de este año totalizaban 13,579.6 millones de córdobas, un poco mayor que los 13,408.4 millones de córdobas contabilizados en marzo del año pasado, convirtiéndose en el tercer crédito totalmente recuperado y que ya está en proceso de crecimiento en medio de cinco años de rezago.
Y aunque los préstamos personales están rezagados, los créditos vía tarjeta están recuperados, al reportar un saldo de 12,768.2 millones de córdobas, mientras que en marzo del 2018 habían 12,477.9 millones de córdobas, según cifras oficiales.
El crédito ganadero sumó 2,582.8 millones de córdobas a junio de este año, mientras que hace cinco años sumaba 3,448.2 millones, uno de los préstamos que más rezago refleja en el proceso de recuperación de la cartera de crédito del Sistema Financiero Nacional.
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La mora
Donde aún hay trabajo por realizar es en reducir la mora y mejorar la calidad de la cartera. Hasta junio de este año la cartera vigente representó el 93.3 por ciento de la cartera bruta (88.7 por ciento en junio de
2022), mientras la cartera en riesgo se ubicó en 6.7 por ciento (11.3 por ciento en junio de 2022).
Por su parte, las provisiones cubrieron el 372.8 por ciento de la cartera en mora y el 69.7 por ciento de la cartera en riesgo.
Al respecto, en marzo del 2018 la cartera en riesgo era de 2.7 por ciento y una cartera vencida de 1.1 por ciento. «Se debe destacar que el indicador cartera vencida entre cartera bruta en Nicaragua se ubicó por debajo del nivel promedio de la región de Centroamérica y República Dominicana, el cual a febrero de 2018 se reportaba en 2.1 por ciento, según datos regionales… En relación a la calidad de la cartera, 92.8 por ciento se clasifica como cartera ‘A'», destacaba el BCN en ese año.