Centenares de capitalinos acompañaron la salida de la imagen de Santo Domingo de Guzmán, que partió de Las Sierritas de Managua a las 6:00 de la mañana de este martes 1 de agosto.
La imagen iba resguardada por un cordón de policías antidisturbios y parte del comité tradicionalista de Las Sierritas de Managua.
Entre los promesantes que acompañaban el recorrido de la imagen había personas con discapacidad, menores de edad y de la tercera edad pagando promesas vestidos con trajes folclóricos, pintados con aceite negro (los llamados chinegros) y otros cargando réplicas de Santo Domingo.

También, había personas que pagaban promesas entregando alimentos como nacatamales, arroz a la valenciana, refrescos de chicha y agua helada.
En las primeras seis horas de recorrido, LA PRENSA vio a fieles de Santo Domingo de Guzmán que caminaban de rodillas, otros de espalda sin dejar de ver la imagen de Minguito, otros usando muletas, algunos descalzos y otros vestidos de indios.
En toda la zona circuló la peregrinación, incluyendo las afueras de la parroquia Santo Domingo de Las Sierritas, como ocurre cada año, quedó rodeada de basura, que fue tirada al suelo por los participantes del acto religioso. La Alcaldía de Managua, en conjunto con promesantes que dispusieron su tiempo, realizaron limpieza de las zonas donde Miguito iba pasando.

La peregrinación iba acompañada también de la Cruz Blanca, nombre impuesto por la dictadura a la extinta Cruz Roja Nicaragüense, y el cuerpo de bomberos de Managua, que además de circular abordo de las unidades de ambas instituciones, destinaron personal que transitaban a pie en la peregrinación para asistir a los ciudadanos que presentaran alguna afectación de salud.
Cabe destacar que la procesión de Minguito es la única que la dictadura ha permitido que se realice, mientras que en otros departamentos a las peregrinaciones solo les han permitido salir con sus santos a las puertas de las iglesias.
Misión profética
Monseñor Silvio José Báez, desde el exilio en Estados Unidos, instó a que «la música, los gritos y el baile», que dejan las más de ocho horas de peregrinación en honor a Santo Domingo de Guzmán, «no eclipsen la misión profética de la Iglesia en favor de la justicia».
Además, solicitó al pueblo nicaragüense que «no nos hagan olvidar que hay un obispo nicaragüense injustamente encarcelado», recordando el caso de monseñor Rolando José Álvarez, obispo de la Diócesis de Matagalpa, quien este mes cumple un año de estar encarcelado injusta y arbitrariamente por la dictadura Ortega-Murillo.

La alcaldesa orteguista Reyna Rueda, junto con el vicealcalde Enrique Armas, también participaron de la peregrinación en los primeros metros que avanzó al salir de la parroquia Santo Domingo de Las Sierritas, y posteriormente se ubicaron en una tarima, que la Alcaldía de Managua ordenó instalar en el sector conocido como La Morita.
Los funcionarios orteguistas se dedicaron a saludar a los promesantes, que estaban enfocados en la peregrinación. Los moderadores que se encontraban hablando en altoparlantes en la tarima, escogidos por el orteguismo para animar el paso de la imagen de Santo Domingo de Guzmán por esa zona, se dedicaron a repetir que Rueda era la «mayordoma» de las fiestas patronales de Managua, pese a que el título públicamente no fue otorgado por la Iglesia Católica, que tradicionalmente es la encargada de elegirlo.
Robos y peleas durante el recorrido
LA PRENSA constató que en la peregrinación religiosa, pese a que era encabezada por devotos de la imagen de Santo Domingo de Guzmán, hubo varios incidentes relacionados a robos, peleas y personas que requirieron asistencia por encontrarse en estado de ebriedad.
En el sector conocido como Las Calderas, la procesión en honor al patrono de los managuas tuvo que detenerse por algunos minutos, mientras agentes antidisturbios, que integraban el cordón de protección de la imagen, controlaban una pelea entre ciudadanos, que en estado de ebriedad empezaron a pelearse usando armas blancas.
Los promesantes, al ver la pelea de los hombres, que se dio justo atrás del cordón policial, comenzaron a correr, empujarse, algunos incluso se cayeron y tiraron a otros, intentando apartarse para no ser lesionados por los sujetos que portaban armas blancas.
Una vez controlada la situación, la procesión siguió hacia la Cruz del Paraíso, donde la imagen llegó a eso antes de las 9:00 de la mañana, lugar donde usualmente pasa alrededor de las 10:00 de la mañana cada año, pero en este 2023 la imagen junto con el mar de gente iban a paso rápido en las primeras horas del camino.

En la zona de la rotonda Cristo Rey, en Managua, previo a la llegada de Minguito, que arribó a esa zona hasta las 1:40 de la tarde, ciudadanos fueron víctimas de robo, perpetrado por sujetos que corrieron, frente a los policías que resguardaban la zona, hacia el interior del barrio Jorge Dimitrov.
Pobladores que vieron el hecho se quejaron de la efectividad policial que, pese a tener amplia presencia en la zona, no logró contener este tipo de delitos que se cometieron «en sus narices».
Cerca de la rotonda Cristo Rey, adicional a los robos, también comenzaron a quedar tendidos los primeros ciudadanos que desde tempranas horas de este 1 de agosto, durante la procesión, comenzaron a ingerir licor.
El patrono de Managua arribó antes de las 4 de la tarde al sector del Gancho de Caminos, en el Mercado Oriental, donde fue subido al «barco» que lo llevó a la iglesia Santo Domingo, ubicada en los escombros de Managua.
A diferencia de otros años, la diminuta imagen que es ampliamente venerada por los capitalinos, en medio del fervor, devoción, música, algarabía y algunas dificultades ocasionadas por personas en estado de ebriedad, terminó rápidamente, a las 4:16 de la tarde de este primero de agosto, el recorrido hacia la parroquia que lo acoge en su visita de 10 días en Managua.