La madre Teresa de Calcuta en Nicaragua rodeada de religiosos entre ellos monseñor Eddy Montenegro (derecha) durante una conferencia de prensa el 22 de noviembre de 1986. Foto Cortesía del IHNCA.
Galería: Historia de la noticia que provocó el exilio de LA PRENSA
Un equipo de LA PRENSA cubrió la expulsión de unas monjas y esa se convirtió en la causa del exilio de toda la redacción. El fotógrafo de aquella cobertura, Óscar Navarrete, cuenta con sus fotos cómo fueron aquellos días.
El cinco de julio de 2022 recibí una llamada de la coordinadora de la redacción.
–Necesito que vayas a cubrir la expulsión de las monjas– me dijo por el teléfono
–Por supuesto. ¿A qué hora?
–Mañana a primera hora.
–Va pues
Se trataba de las monjas de la orden Madre Teresa de Calcuta, a quienes el régimen las había despojado de su personería jurídica, les confiscaron sus oficinas en Granada y los colegios que administraban en otras partes del país. Luego las concentraron en Managua, desde donde las llevaron en un microbús hacia la frontera con Costa Rica.
Es una fecha que jamás voy a olvidar. Seis de julio de 2022. A pesar del riesgo que representaba, pensé que sería una cobertura más a la que iría tomando mis precauciones y regresaría a mi casa con mi familia. Nada ocurrió así.
Llegué a las siete de la mañana, acompañado de una periodista y un conductor de LA PRENSA y nos quedamos en las afueras de uno de los centros que las monjas administraban, contiguo al club de la cervecería en carretera norte. Nos acercamos a los guardas de seguridad en el portón y nos dijeron que no podíamos entrar y que tampoco podía darnos información, pero yo alcancé a ver a las monjas montando sus maletas en un microbús.
Fachada del centro de las misioneras de la caridad en la ciudad de Granada. Esta imagen corresponde al 28 de junio de 2022 cuando el centro había sido confiscado por la dictadura y las monjas las tenían reconcentradas en Managua. Foto por: Óscar Navarrete/ La Prensa.
Esperamos unos minutos y, apenas salieron, el conductor siguió la marcha y se colocó detrás del microbús que llevaba a las monjas. Pudimos hacer fotografías y videos, pero en el sector de la Quinta Nina, nos sorprendió una caravana de dos patrullas de Migración, dos microbuses, una patrulla policial y un motorizado que al notar nuestra presencia, nos bloquearon el paso para evitar nuestro trabajo.
El conductor de LA PRENSA, de manera hábil, pudo esquivar varios vehículos y tomar rutas alternas. Cada vez que nos adelantábamos, los policías bloqueaban el trayecto. Llegamos hasta el kilómetro 8 de la carretera sur y ahí nos dimos cuenta que las monjas serían expulsadas por la frontera de Peñas Blancas. Seguirlas hasta allá hubiera sido peligroso, así que decidimos concluir con la cobertura en ese momento.
Llegué a mi casa poco antes de medio día y el día transcurrió normal hasta que nos dimos cuenta que la Policía había citado al conductor. Lo golpearon y lo encarcelaron. A eso de las 7:30 de la noche, recibí la llamada de mi jefe que me alertaba que abandonara mi casa y me resguardara en un lugar seguro porque la Policía estaba buscando al equipo que cubrió la noticia de la expulsión de las monjas. Solo me dio tiempo de tomar un par de discos duros y mi laptop, y abandoné mi hogar. Fue la última vez que vi a mi familia.
En la madrugada, la Policía llegó a mi casa de manera violenta. Eran unos 30 policías armados que asaltaron el hogar de mi familia. Se llevaron computadoras, discos duros, libros y un glucómetro que ocupaba para medir el azúcar por mi diabetes. Fue una madrugada de horrores y angustias. Yo escondido en un lugar de Managua y mi familia lidiando con la violencia policial.
Al amanecer, la Policía empezó con sus redadas contra el resto de los trabajadores de LA PRENSA y periodistas de otras plataformas. Toda la redacción del periódico se vio obligada a salir al exilio. Estas son algunas de las fotos de aquella cobertura y con las que recuerdo aquellos momentos.
Daniel Ortega junto al nuncio Pablo Giglio y la Madre Teresa de Calcuta en su viaje de noviembre de 1986 donde la religiosa solicitó permiso para instalar centros de ayuda, educación y salud para los necesitados de Nicaragua y el ingreso de sus misioneras. Foto Cortesía del IHNCA.El microbús gris saliendo del centro de las misioneras de la caridad en Managua, sobre la marginal de la Carretera Norte. Foto por: Óscar Navarrete/ La Prensa.Una vista desde atrás del microbús con las misioneras desterradas. Supuestamente era una salida voluntaria y sin escoltas. Foto por: Óscar Navarrete/ La Prensa.Esta imagen es en la Quinta Nina donde el vehículo de Las Misioneras fue interceptado por 2 patrullas de migración, 1 patrulla de la policía orteguista, 2 microbuses y un motorizado la mañana del miércoles 6 de julio de 2022. Foto por: Óscar Navarrete/ La Prensa.Durante el trayecto la caravana de vehículos oficiales trató de impedir la labor del equipo periodístico para que no se obtuvieran las imágenes de la expulsión de las monjas. El diario LA PRENSA fue el único medio que le dio cobertura. Foto por: Óscar Navarrete/ La Prensa.En las inmediaciones del MITRAB la caravana de vehículos oficiales encabeza la fila de vehículos con una patrulla de la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) y otra patrulla al final de la caravana. Foto por: Óscar Navarrete/ La Prensa.Sobre la cuesta de Batahola norte logramos alcanzar a la caravana después que nos habían bloqueado el acceso en la zona de Montoya. Gracias a la pericia del equipo logramos esquivarlos y por instinto buscar la zona de Carretera Sur, por donde sospechamos que se enrumbarían hacia la frontera sur de Peñas Blancas. Foto por: Óscar Navarrete/ La Prensa.En esta imagen logramos penetrar la caravana oficial y colocarnos detrás del microbús pasando el parque de Las Piedrecitas para posteriormente salirnos y esperar la caravana en la salida de Managua. Foto por: Óscar Navarrete/ La Prensa.Las Monjas Misioneras de La Caridad abandonan la capital sobre el kilómetro 8 de la Carretera Sur buscando la frontera de Peñas Blancas de donde fueron expulsadas al vecino país de Costa Rica. Foto por: Óscar Navarrete/ La Prensa.Las Monjas de La Caridad sellando sus pasaportes en la frontera de Peñas Blanca para ingresar a Costa Rica después de haber sido expulsadas del país por la dictadura de Ortega. Foto por: Tomada de las redes sociales.“Bienvenidas hermanas de la caridad de Madre Teresa de Calcuta. Es un honor para nuestra Diócesis de Tilarán- Liberia que sus plantas pisen esta tierra”, fueron las palabras de Monseñor Manuel Salazar a la llegada de las monjas a Costa Rica. Foto por: Tomada de las redes sociales.“Bienvenidas hermanas de la caridad de Madre Teresa de Calcuta. Es un honor para nuestra Diócesis de Tilarán- Liberia que sus plantas pisen esta tierra”, fueron las palabras de Monseñor Manuel Salazar a la llegada de las monjas a Costa Rica. Foto por: Tomada de las redes sociales.
Puede interesarte
COMO BENEFICIO DEL PLAN PREMIUM PODÉS COMENTAR EN TODOS NUESTROS ARTÍCULOS.
Es vergonzoso que los periodistas de La Prensa y otros medios denominen a la policía y al ejército «la policía y el ejército Orteguista». No hombre, es la policía Sandinista y el ejército Sandinista. Ortega solo no puede cometer todos los crímenes sin el apoyo de una organización política que en este caso es el Frente Sandinista. Ni que fuera Superman Ortega. Si Ortega fallece, el Frente Sandinista tomara el poder y nombrara a otro sátrapa talvez peor que Ortega. El Frente Sandinista es una organización criminal y dictatorial. ¿Porque el MRS le cambió el nombre a su organización? Simplemente porque no quiere estar asociado al fatídico nombre de Sandino el cual solo destrucción causó en el Norte de Nicaragua.
El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y
así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.