Cuando la temporada dio la vuelta hacia mayo, todo parecía perfecto para el Caribe Sur en el Pomares. Solo los Dantos (29-11) los aventajaban por un juego. La segunda posición era compartida con el Rivas (28-12), con quienes los costeños llevaban idéntico balance. Jerry Levi, el mánager era un genio y los fanáticos vivían una fiesta.
Así que cuando se anunció que costeños y sureños se medirían el fin de semana del 6 y 7 de mayo, se anticipó una serie electrizante en Rivas. Y el Caribe Sur golpeó primero. Ganó 6-3 con Kenworth Burton derrotando a Danilo Bermúdez, mientras Darren Britton lideraba el ataque con dos cañonazos y dos carreras empujadas en el juego.
Lo que nadie imaginó es que aquella sería la última victoria del club caribeño en el torneo. Es más, cuando Nixson Muñoz llevó al Rivas a un triunfo 2-1 en el segundo partido de la jornada del sábado, pareció de lo más normal. División de honores. Era lo lógico entre dos equipos que habían pasado amenazando el liderato de los Dantos.
Sin embargo, el domingo 7 de mayo, Rivas les metió los dos partidos a los caribeños y les ganó la serie 3-1. Tres derrotas al hilo no era para alarmarse. El problema es que han venido otros 12 reveses seguidos (0-4 con Estelí, 0-4 con Carazo y 0-4 con el Bóer) hasta llegar a 15 en línea que han hecho resbalar al equipo hasta el puesto once.
El mánager Levi fue despedido y el sustituto, Murle Cuthbert no pudo enderezar la nave el fin de semana. Por fortuna Madriz está en el horizonte (es la próxima serie) y podría ser la oportunidad para un giro inmediato. Madriz sabe de estas cosas. La otra vez perdió 26 en línea y obligó a buscar en los registros a los clubes más perdedores.
El récord de más derrotas consecutivas es de 40 y fue establecido por Matagalpa en 1978. La segunda peor marca lo tiene un equipo de la misma ciudad, Productores de la UNAG, quienes acumularon 27 caídas seguidas en 1983. Nadie cree que el Caribe Sur llegue a esos linderos, pero es que bueno que sepan dónde están parados.
Lo que ha pasado con el Caribe Sur es sorprendente. Es el mejor equipo del Caribe y debió clasificar sin apuros. Su línea ofensiva tiene a Mark Joseph (.364), Debrie Bennett (.355), Gean Rigby (.341), Darren Britton (.333) y Dwight Britton (.293). A los lanzadores los lideran Kenworth Burton (9-0 y 2.22) y Roberto Ingram (5-5 y 1.58).
Y aunque los equipos costeños experimentan un bajón en su desempeño al moverse hacia el Pacífico, lo del Caribe Sur ha sobrepasado los cálculos más pesimistas. Sin embargo, este equipo se va a levantar. Tiene talento como para hacerlo y Madriz es un equipo apropiado para ensayar una recuperación a partir del próximo fin de semana.
Además, si no levanta cabeza ahora, su futuro se volverá muy turbio. Aún tiene la oportunidad de quedar entre los primeros diez para una clasificación directa.