Román González empieza a visitar el gimnasio Roger Dshon con mayor regularidad las últimas semanas. Al mediodía llega a moverse entre las cuerdas y familiarizarse con el ring, y en las noches sale a correr para mantener un peso aceptable por si en cualquier momento su promotor le confirma su siguiente combate. De momento no tiene nada definido —asegura— pero está agendado un viaje a Japón donde conocerá su futuro a corto plazo y en ese panorama su retiro está a la vista.
“Estoy metido en el gimnasio bajando de peso, estoy cuidándome para tirar mis últimos cartuchos. Ya me toca irme, son dos o tres peleas más y me retiro. Todo depende como vengan, si hay una buena bolsa o no. Quiero hacer una pelea en el país para despedirme”, señala Chocolatito, de 35 años, quien lleva cuatro meses inactivo esperando oponente. “Estamos en el camino de conocer lo que puede venir este año”, apunta.
Te puede interesar: Jonathan Loáisiga recibe una buena noticia sobre su recuperación
Chocolatito afirmó que no tiene un rival preferido para enfrentar siempre y cuando valga la pena económicamente. “Vamos a ver qué pasa. Queremos lo bueno, una buena bolsa que es lo más importante. Con una buena bolsa vamos enfrentamos a cualquiera”, sostiene González, quien en su lista no descarta al Gallo Estrada, quien señaló que el nicaragüense debe hacer fila para enfrentarlo. “No me molestó que dijera eso, para nada, estoy tranquilo”, dijo.
El tetracampeón nicaragüense mostró mucha preocupación por la realidad del boxeo nacional. “A nivel amateur he sentido que hace falta mucho interés de los boxeadores. Hoy en día se tienen muchas posibilidades, cuando comencé no tenía un par de botas o guantes, ahora no les faltan pero no veo un futuro campeón, un sustituto”, asegura.