Un Erasmo Ramírez fino, eficiente y sutil, volvió a presentarse este martes por la noche en Washington, aunque los Nacionales tropezaron 1-0 ante sus vecinos Orioles de Baltimore, víctimas de una gran presentación de Dean Kremer, el lanzador de origen israelí que enfrentó a Nicaragua en el pasado Clásico Mundial del Beisbol.
Ramírez lanzó el noveno episodio de manera perfecta, con solo 11 disparos, de los cuales ocho fueron strikes y mejoró su efectividad de 5.40 a 4.82, pero los Nacionales no pudieron con Kremer (1-0), quien esparció cuatro hits y no admitió carreras en 6.2 innings, con seis ponches, para darle un giro a un tormentoso arranque.
Erasmo se midió y retiró en línea a Adam Frazier el quinto bate, dominado por la vía de los strikes. Se deshizo luego de Austin Hays en roletazo por tercera base y ponchó a Gunnar Henderson para sellar su magistral presentación, pero los Nacionales fueron silenciados en todo momento y volvieron a caer una vez más este año.
Kremer, un espigado derecho de extensa caballera, que le colgó cuatro ceros a Nicaragua en el Clásico, mientras esquivaba tres hits, volvió a mostrar el poder habitual en sus envíos y con rectas a 96 y 97 millas, sujetó a los Nacionales, quienes colocaron hombres segunda y tercera sin out en el tercero, pero Kremer ponchó a tres al hilo.
Ramírez no estuvo así de violento, pero fue preciso en el manejo de sus recursos y poco a poco le va dando forma a sus cifras, alteradas tras dos salidas fallidas ante los Rockies. En cambio, ahora tiene tres trabajos eficientes de forma sucesiva ante los Ángeles, Cleveland y Orioles, lo que indica que ha vuelto a su punto de equilibrio.
En la temporada, Erasmo tiene récord de 0-1 y 4.38, debido a cinco carreras limpias en 9.1 innings lanzados, con 10 hits, una base, seis ponches y dos golpeados. Los oponentes tienen .263 de average contra el nica y su whip es de 1.18. Los dos ponches de anoche le permiten llegar a 593 en su carrera, así que con siete más, llega a 600.