El futuro de Román “Chocolatito” González es incierto. Desde su última pelea en diciembre de 2022 su nombre se ha diluido por la poca información al respecto y las pocas ganas del pugilista en regresar al cuadrilátero. Han pasado cuatro meses desde su última incursión contra el Gallo Estrada y el mexicano ya pasó página y puso los objetivos a corto y mediano plazo en su porvenir boxístico, mientras Chocolatito sigue con un signo de interrogación en su cabeza.
Chocolatito tenía dudas de continuar, y aunque dijo en una entrevista que seguiría, no ha estado al cien por ciento en el gimnasio según una fuente relacionada al peleador. El Gallo quiere unificar todos los títulos de las 115 libras para luego saltar a las 118 libras, al menos eso fue lo que advirtió cuando admitió dejar a Chocolatito en el pasado. No obstante, la pregunta es: ¿qué debe hacer el peleador nicaragüense?
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Si González decide mantenerse en las 115 libras tendrá que tirar de su nombre para saltarse a los que están por encima de él en los organismos. En la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) en donde Joshua Franco es campeón, ocupa el quinto lugar; la Federación Internacional de Boxeo (FIB) en donde Fernando Martínez reina, no tienen ranqueado al nicaragüense; la Organización Mundial de Boxeo (OMB) en la cual el título está vacante y lo disputarán Junto Nakatani y Andrew Moloney, ubican en la quinta posición al nicaragüense, mientras que el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) lo tiene en el primer lugar, sin embargo aquí el campeón es el Gallo Estrada quien ya advirtió que no volverá a pelear contra el nicaragüense.
Por otro lado, están las 118 libras para González en donde existe actualmente río revuelto, debido al salto de Naoya Inoue a las 122 libras. Aunque ya se están negociando peleas y firmando contratos, la realidad es que la AMB, OMB; FIB y CMB tienen sus títulos mundiales vacantes y con un buen manejo del equipo del nicaragüense podría conseguir una oportunidad para ir directo por el cetro absoluto.