Munetaka Murakami celebra el batazo de la clasificación.

Japón regresa de la tumba sobre México para avanzar a la final en el mejor partido del Clásico Mundial

Munetaka Murakami tenía a todo un país de rodillas pidiendo el batazo del estallido. Era la figura del bateo en Japón con su histórica temporada de 56 cuadrangulares, pero estaba apagado en el partido de 4-0 y con cuatro corredores dejados en base. Sin embargo, en el noveno episodio dio la estocada final

Munetaka Murakami tenía a todo un país de rodillas pidiendo el batazo del estallido. Era la figura del bateo en Japón con su histórica temporada de 56 cuadrangulares, pero estaba apagado en el partido de 4-0 y con cuatro corredores dejados en base. Sin embargo, en el noveno episodio dio la estocada final, un doble barre bases que sacó de la tumba a Japón y envió a México fuera del Clásico Mundial en el mejor partido del torneo. Japón hizo lo impensado: girar el destino y cambiar la historia para enfrentarse este martes a Estados Unidos en la final tras ganar 6-5 en Miami.

El luchador fue doblegado por la espada del samurái, a pesar de la monumental actuación del zurdo Patrick Sandoval, mientras Luis Urías descifraba con jonrón a la sensación asiática: Roki Sasaki, derecho que lanzó 102 millas por horas y Randy Arozarena se robaba los aplausos del público por robar un jonrón y luego hacer dos jugadas extraordinarias, convirtiéndolo lo complejo en algo sencillo, entretanto Alex Verdugo e Isaac Paredes apuñalaban a los asiáticos que habían regresado a la vida en el séptimo con jonrón de Yoshida.

Puede interesarte: ¿Quién es Roki Sasaki, la estrella japonesa que lanza a 102 millas por horas? 

Cuando parecía que México cedía terreno, apareció el chispazo de Randy Arozarena en el octavo inning para colocarse en segunda y Alex Verdugo con otro doble lo impulsó. México regresaba al mando del juego 4-3 e Isaac Paredes empujaba la quinta carrera, esa que brinda tranquilidad al bullpen contra una maquinaria tan peligrosa como la nipona, la cual respondió descontando una en cierre del octavo (5-4).

A los Medias Rojas de Boston se les hace agua la boca. Masataka Yoshida conectó el cuadrangular que reinició el partido, igualando el marcador 3-3 sobre un cambio de velocidad de Jojo Romero. Boston dos meses atrás anunciaba la firma del japonés por cinco año y 90 millones de dólares, una ganga para lo que ha demostrado el jugador.

No es lo mismo jugar en el Tokio Dome con estadio lleno a favor que en el Marlins Park con más de 30 mil personas metiendo ruido en contra, digerir el bullicio de la afición mexicana requiere otra preparación. México supo aprovechar los parpadeos de Sasaki y con dos outs, Rowdy Téllez e Isaac Paredes ligaron de imparable para que luego Luis Urías cazara un cutter de 90.8 millas y se convirtiera en el batazo del partido hasta ese momento.

Japón estaba lejos de darse por vencido, lo intentó una y otra vez inútilmente. Dejó a dos hombres circulando en el cuarto, dos más en el quinto y también en el sexto. Los japoneses inflaban el globo, pero no conseguían explotarlo hasta el séptimo que apareció el trancazo que igualó el duelo y tras ver cómo se les escapaba el juego en el octavo con el marcador 5-4, en el noveno le dieron al juego un guion dramático, para convertir el juego en épico e inolvidable.

Japón fue justo ganador, un equipo crecido, con rápidas reacciones ofensivas y con relevos oportunos que ahora se medirá este martes (5:00 p.m. hora de Nicaragua) a Estados Unidos. Los dos gigantes del beisbol se citan en la final.  

Deportes Clasico Beisbol Japón México archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí