La conocida opositora Tamara Dávila cumple 600 días en las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), conocidas como el Chipote. Familiares de presos políticos indican que casos como el de Tamara son extremos porque la mayor parte del tiempo ha pasado en celdas de castigo.
En estos 600 días Dávila ha recibido un máximo de 16 visitas, solamente en las visitas de diciembre 2022 y enero 2023 le han permitido ver a su hija.
Desde su detención Dávila ha sido un caso para mostrar las arbitrariedades cometidas contra los más de 240 presos políticos que mantiene el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Fue capturada con uso excesivo de la fuerza y en presencia de su hija menor de edad.
Dávila fue detenida sin orden de captura el 12 de junio de 2021, de forma violenta, según relatan los familiares y se realizó el allanamiento de la casa donde también se encontraba su hija menor de edad.
Dávila fue condenada el 3 de marzo a 8 años de prisión por el supuesto delito de conspiración para cometer menoscabo contra la integridad nacional.
La sentencia fue dictada por el juez Quinto de Distrito Penal de Juicios, Félix Ernesto Salmerón Moreno, misma fecha que dictó las condenas en contra de siete opositores (incluida Dávila) que pertenecían a un grupo de WhatsApp. Las sentencias oscilan entre los 8 y 13 años de prisión, y la inhabilitación para ejercer cargos públicos.