Los Indios del Bóer celebran el título. LAPRENSA/LBPN/SCARLETH RODRÍGUEZ

Las razones por las cuales el Bóer se convirtió en el campeón de la Liga Profesional

Al caer el out 27 hubo una explosión de júbilo en Managua. Los Indios del Bóer salían por fin de un desierto de ocho años comandados por el mánager Joel Fuentes. Aquí te explicaremos las tres razones por las cuales el Bóer logró convertirse en el primer equipo hexacampeón de la Liga Profesional

Al caer el out 27 hubo una explosión de júbilo en Managua. Los Indios del Bóer salían por fin de un desierto de ocho años comandados por el mánager Joel Fuentes. Aquí te explicaremos las tres razones por las cuales el Bóer logró convertirse en el primer equipo hexacampeón de la Liga Profesional.

Bateo encendido

“Nosotros vamos a batear”, así lo dijo Joel Fuentes, confiando que el pilar del Bóer era el bateo. Y si lo fue, seis bateadores terminaron sobre los .300 puntos de promedio en la final, encabezado por Manuel Geraldo (.333), Rubí Silva (.333), Bismarck Rivera (.316), Aldo Espinoza (.304), Ademar Rifaela (.304) y Melvin Novoa (.300). Mientras por la parte de Rivas solamente tuvieron a un bateador con alto porcentaje que fue Isaac Benard, pero con pocos turnos (.308) y poca influencia. Por otro lado, en lo global el Bóer ligó cuatro jonrones y 51 imparables, mientras Rivas tuvo tres vuelacerca y 49 inatrapables.

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Dos brazos de oro

Se sabía que los Indios del Bóer carecían de pitcheo sólido en los abridores y relevistas, con excepción de Yeudy García y Luis Ramírez, sin embargo, vimos un monumental Ramírez que se hizo con dos triunfos y anuló a los Gigantes a dos carreras en 16 entradas, una locura, mientras en el relevo Olbis Parra y Bryan Torres se convertían en el sostenimiento de las ventajas de la Tribu. Y la importancia de Ramírez se multiplicó porque los Indios no tenían brazos de nivel para el séptimo juego, Kenword Burton y Sulbarán habían demostrado ser descifrable para la temida alineación sureña.

La dirección

Joel Fuentes se convirtió en el director de orquesta. El año pasado le dieron a un equipo para ser campeón y lo consiguió con los Gigantes, mientras en esta temporada quiso un reto aun más grande, sacar a un conjunto del sótano y colocarlo en la cima. El Bóer estaba predestinado en el papel a ser el colero de la liga y Fuentes con su discurso, combinado con sus conocimientos de beisbol logró levantar a de la tumba al equipo de la capital, acostumbrado en los últimos tres años a quedar eliminados en la primera vuelta. Fuente supo dar la confianza y hacer los ajustes técnicos y mentales en muchos jugadores, mientras tomaba las decisiones más acertados en situaciones complejas.

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