Luego de dos espectaculares duelos revestidos de mucho drama e incertidumbre, los Indios del Bóer y los Gigantes de Rivas decidieron sacar sus espadas y se propinaron una paliza cada uno, quedando tan afectados que nadie imaginó que habría una buena reacción.
Sin embargo, después de esas cuatro batallas, la Final de la Liga Profesional está empatada a dos victorias por bando y quizá nadie se atreve a anticipar lo que veremos ahora porque corre el riesgo de quedar en ridículo. Esta serie ha sido una de las más impredecibles.
Este viernes por la tarde (6:00 p.m.) en Managua, los Indios esperan que Yeudi García los coloque en ventaja ante los rivenses. García ha sido el lanzador estelar del Bóer. Terminó con 5-0 y 3.23 en la etapa regular y ya realizó una tremenda faena en esta misma serie.
No obstante, los Gigantes se encomendarán al zurdo Leonardo Crawford, quien a pesar de resumir 7.71 ante la tribu en la temporada regular, hizo un trabajo magnífico en el partido inicial a lo largo de seis episodios de solo una carrera. Es un tirador capaz. Ya lo probó.
Pero, ¿quién ganará? Nadie lo sabe. Después de los primeros dos duelos que fueron de lo más apretados, los Gigantes le metieron una vapuleada de 11-0 a los Indios. Se pensó que estaban destruidos y moviéndose la serie a Rivas, se creyó que había una tendencia.
En lugar de eso, el Bóer fue a Rivas y le ganó con autoridad a los sureños 10-3, para forzar un nuevo abrazo en la contienda. Así que cuando salten al terreno esta noche en Managua, ambos equipos estarán 2-2 tras dos duelos cerrados y de una paliza recibida cada uno.
Se sospecha que quien gane este juego, no solo inclinará la serie a su favor 3-2, sino que probablemente se imponga en el siguiente juego para coronarse. Pero no hay que ir muy largo para percatarse que no siempre es así. Siempre hay que llegar a cuatro victorias.
En el pasado torneo, los Gigantes rompieron el empate 2-2 contra los Leones y se fueron arriba 3-2. La serie se fue a León y los melenudos ganaron para forzar un nuevo empate. Y no solo eso. Vinieron a Managua y le ganaron el séptimo y decisivo juego a los sureños.
Los Gigantes batean en la Final para .272 (151-41) con 18 anotadas y tres jonrones. El Bóer .274 (146-40), 16 anotadas y dos cuadrangulares. Los lanzadores sureños muestran 3.23 (14cl en 39 innings), con 24 ponches y 16 bases. Los de Bóer, .4.15 (18 cl en 39 innings), 17 bases y 34 «fusilados».
Así que hasta en las estadísticas hay bastante similitud. No hay nada escrito. Nadie sabe qué pasará. No queda de otra que estar atentos para descubrirlo a partir de las seis de la tarde en Managua. Cualquier vaticinio, corre el riesgo de terminar convertido en una ridiculez.