Filippo MONTEFORTE / AFP

Benedicto XVI será enterrado en una cripta de la basílica de San Pedro. Todo sobre su funeral

Al borde de la célebre Columnata de Bernini, que rodea la plaza, periodistas de todo el mundo se han instalado con sus cámaras.

El papa emérito Benedicto XVI, fallecido este sábado a los 95 años en su residencia en el Vaticano, será enterrado el jueves en una cripta de la basílica de San Pedro, indicó la oficina de prensa de la Santa Sede.

«El féretro del soberano pontífice emérito será llevado a la basílica de San Pedro y luego a las grutas del Vaticano [que albergan las tumbas de los papas] para ser enterrado allí», precisó el Vaticano en el comunicado.

El féretro del teólogo alemán Joseph Ratzinger estará expuesto desde el lunes hasta el miércoles en la Basílica de San Pedro para que los fieles puedan rendirle homenaje.

Su funeral será presidido por el papa Francisco el jueves.

Es la primera vez en la historia moderna que un papa preside el funeral de su predecesor.

El biógrafo oficial de Benedicto XVI reveló en 2020 que quería ser enterrado en la tumba de Juan Pablo II, de quien fue estrecho colaborador, en la cripta de San Pedro. El Vaticano, sin embargo, no dijo si será así.

La tumba ha estado vacía desde que el féretro de Juan Pablo II fue trasladado a una capilla lateral en su beatificación en 2011

Tristeza en plaza San Pedro

Cientos de fieles y turistas que se encontraban este sábado en la plaza de San Pedro en el Vaticano recibieron con tristeza y oraciones la noticia de la muerte del papa emérito Benedicto XVI, definido por uno de ellos como «un gran pontífice pese a las críticas». 

«Estoy muy triste», dijo a la AFP el italiano Davide Di Tommaso, de 30 años, de la región de Molise (sur), al enterarse del fallecimiento del expontífice, de 95 años, quien había renunciado a su cargo en 2013, en una decisión sin precedentes desde la renuncia de Celestino V en 1294.

«La primera reacción fue la de orar. Nos hemos dado la bendición y pedido por la salvación de su alma», contó el francés Charbel Youssef, que formaba parte de un grupo de peregrinos.

El tañido de las campanas resonó en la enorme explanada para anunciar el deceso, que se sabía inminente desde que papa Francisco pidiera el miércoles orar por su antecesor, quien se hallaba en un estado grave de salud.

Las campanas repicaron también en la iglesia de Trastevere y en otros barrios de la capital italiana, en honor del exobispo de Roma.

Para muchos creyentes y turistas, asistir el 5 de enero en la plaza de San Pedro al funeral de Benedicto, presidido por francisco, será un evento excepcional.

Un funeral solemne y a la vez sobrio

«Espero asistir», dijo Massimo, de 60 años, quien asistió en abril del 2005, junto a un millón de personas, al funeral del carismático papa polaco Juan Pablo II.

Como expapa, Benedicto XVI tendrá un funeral solemne pero «sobrio», como él mismo deseaba, según precisó el vocero papal, Matteo Bruni. 

Benedicto XVI, un férreo defensor de la ortodoxia, renunció a su cargo en plena crisis de una Iglesia azotada por los escándalos y las intrigas.

«Creo que como líder mundial es fascinante que tomara la decisión de renunciar. La mayoría de las personas de poder no toman esas decisiones», comentó Michael Dauphinee, una turista que llegó de Estados Unidos.

«Es un gran ejemplo para los líderes mundiales. Soy protestante, pero (Benedicto) mostró que hay que conocer las propias limitaciones», agregó. 

Al borde de la célebre Columnata de Bernini, que rodea la plaza, periodistas de todo el mundo se han instalado con sus cámaras.

Un imponente servicio de seguridad, con policías y carabineros italianos, empezó a organizar el flujo de personas hacia la inmensa plaza.

«A pesar de las críticas, fue realmente un gran papa», sostuvo Davide Di Tommaso.

El alemán Joseph Ratzinger, que cuando era cardenal gobernó con mano de hierro la poderosa Congregación para la Doctrina de la Fe (antigua Inquisición), condenando a teólogos progresistas y señalando que, fuera de la Iglesia católica, no había salvación, es ahora recordado más por su retiro voluntario. 

«Recuerdo la gran caridad que lo animó», dijo Charbel Youssef.

Aunque su popularidad nunca llegó a la de Juan Pablo II, el papa alemán tendrá el funeral de un ex jefe de Estado, con presencia de numerosos altos dignatarios y de creyentes.

Internacionales Benedicto XVI archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí