El tono de voz de Margine Fernández, mamá del niño Julio César Otero Fernández, de 8 años, pasó de dolor a indignación, porque según dice las autoridades costarricenses no han mostrado interés de establecer si los huesos encontrados dentro de un cocodrilo hace dos semanas son los de su hijo.
«Mi marido (Julio César Otero) fue a la medicatura forense para que le hicieran el examen y ellos se negaron», manifestó Margine Fernández al ser preguntada si las autoridades le han hecho hisopado para tomar la muestra de ADN.
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En declaraciones vía telefónica a LA PRENSA, la indignada madre aseveró que aparentemente las autoridades de la medicatura forense de ese país centroamericano no han mostrado interés en establecer si los huesos encontrados dentro del reptil sacrificado hace una semana corresponden a los de un ser humano.
Reclaman al padre
«A mi marido le dijeron que lo van a llamar por teléfono en 10 o 15 días para decirle si los huesos encontrados son los de mi niño», refirió Fernández, sin ocultar su enojo por lo que considera falta de interés de las autoridades costarricenses.
Margine Fernández señaló que en la medicatura forense a su marido le reclamaron por haberse presentado sin previo aviso a preguntar sobre los huesos encontrados dentro del animal, pero aclaró que lo hizo porque ellos están desesperados.

Aunque todavía no se ha establecido sin los restos (huesos y cabellos) extraídos del reptil son de un ser humano, Fernández da por un hecho que son los de su hijo, «porque los pelos de una persona son distintos a los de un animal», aseveró.
Retorno en el limbo
La madre también dijo que el viaje de retorno de su familia a Nicaragua en Rancho Grande, departamento de Matagalpa, está en el limbo porque están a la espera de los resultados de los huesos encontrados dentro del cocodrilo.
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Otro impedimento que tiene la familia del niño atacado por el reptil el pasado 30 de octubre en el río Matina, en Limón, Costa Rica, es que no han podido formalizar la venta de la casa que habitan en ese vecino país del sur.
El reptil que presuntamente atacó al niño fue cazado y sacrificado por pobladores el pasado 26 de noviembre y dentro del mismo fueron encontrados dos huesos y varias hebras de cabello.