El portavoz de Exteriores de la Unión Europea (UE), Peter Stano, manifestó este martes 15 de noviembre que las votaciones municipales de Nicaragua, realizadas el pasado 6 de noviembre, «no pueden considerarse democráticas ni legítimas», en declaraciones a la plataforma digital Despacho 505.
“Los comicios municipales organizados por la administración electoral controlada por el partido gobernante el 6 de noviembre en Nicaragua han vuelto a celebrarse sin una competencia electoral creíble. No pueden considerarse democráticas ni legítimas”, dijo Stano.
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La UE lamentó que los ciudadanos nicaragüenses no puedan elegir libremente a sus representantes y advirtió que «esto no hará más que afianzar la crisis sociopolítica de Nicaragua y aumentar el descontento palpable de su pueblo».
La posición de la Unión Europea llega un día después de que fueran divulgados los resultados oficiales de estos comicios municipales, que se realizaron bajo el control de la dictadura de Daniel Ortega y en un ambiente de represión y detención de opositores.
Los resultados provisionales fueron publicados este lunes 14 de noviembre en La Gaceta, diario oficial del Estado de Nicaragua, y los mismos oficializan que el partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN),que encabeza Ortega, se apoderó de las 153 alcaldías que se votaron en los comicios.
Las votaciones municipales de Nicaragua son para elegir alcalde, vicealcalde y concejales en los 153 municipios del país. Sin embargo, en Nicaragua los procesos electorales no tienen credibilidad, porque el Consejo Supremo Electoral (CSE) está integrado por militantes sandinistas, encargados de mantener en el poder a Ortega y a su esposa y cogobernante, Rosario Murillo, desde hace 15 años.
Las personas que se pronunciaron en contra de la dictadura de Ortega fueron encarceladas y acusadas de traición a la patria, divulgación de noticias falsas y otros delitos que en años recientes fueron aprobados por el régimen de Ortega, a través de reformas jurídicas al sistema penal. Cientos de opositores, críticos y periodistas han tenido que huir del país para evitar la cárcel.
Debido a este contexto de represión y ausencia de derechos, el pasado 13 de octubre la UE prolongó un año más las «medidas restrictivas selectivas» a funcionarios e instituciones de Nicaragua, ante la situación de represión policial que vive el país desde 2018. Esta renovación de las sanciones se dio en el contexto de tensiones entre el régimen de Daniel Ortega y el organismo europeo, por la expulsión de la embajadora de la UE, Bettina Muscheidt.