El cambio de horario, al parecer, afectó a los miembros de la selección de futbol que se encuentran en Irán, que tiene nueve horas y media de diferencia con Nicaragua. El segundo grupo del plantel, previsto para salir de Teherán la madrugada de este domingo, se durmió o no se percató del horario de salida de su vuelo —según explicaron a LA PRENSA personas que conocen de la situación—, no subió al avión quedándose varados 19 de los 26 miembros de la expedición, complicando su viaje de retorno y el amistoso contra El Salvador del próximo miércoles (8:00 p.m.) en el Estadio Nacional.
LA PRENSA contactó a José María Bermúdez, secretario general de la federación de futbol, para conocer si este imprevisto afectaba el amistoso o no y las soluciones que estaban buscando para cumplir el fogueo, pero no contestó los mensajes. La Azul y Blanco perdió 1-0 contra Irán el jueves, previo al Mundial de Qatar 2022, y los vuelos de retorno estaban previstos en dos grupos por lo complicado del viaje y el último salía de Irán la madrugada de este domingo.
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El resto del plantel estaba supuesto a llegar al país el lunes por la tarde, mismo día que está programado el arribo de El Salvador para el duelo del miércoles. Sin embargo en ese vuelo solo vendrán cinco jugadores (Marvin Fletes, Jonathan Moncada, Francisco Flores, Mario Dávila y Melvin Hernández), el médico Cupertino Borrell y el utilero Damián Gutiérrez. El resto de la nómina, 14 jugadores, y todo el cuerpo técnico se encuentra varada en Irán.
La federación trabaja con el tiempo en contra para encontrar cupos disponibles en los vuelos y sus conexiones por lo menos para el martes por la tarde. Si las gestiones no surten efectos es posible que el resto de seleccionados y cuerpo técnico lleguen hasta el miércoles, el mismo día del partido, o quizás hasta después, complicando la realización del amistoso contra El Salvador. .
La pérdida del vuelo afectó todos los planes. Peligra que de los tres partidos programados solo se puedan concretar dos y si se juega sería muy pesado para los seleccionados. El estrés de saber que están varados influye en el rendimiento, más el cansancio del viaje por las conexiones de vuelos que deben realizar para intentar estar a tiempo.